Agenda Cultural UdeA - Año 2001 OCTUBRE | Page 15

ISBN 0124-0854
N º 72 Octubre de 2001
La comunicación adquiere otra dimensión en toda esta imagen de la comunidad virtual. La ciberciudad es una sola, la gran ciudad ciberespacial, con mayor número de habitantes hoy que cualquier ciudad tradicional, con mayor número de ofertas de servicios que cualquier ciudad tradicional. Digamos que aun así existe un orden de lo más cercano a lo más lejano, pero esto habría que consultarlo con la nueva percepción de los ciberciudadanos del planeta.
ejemplares, como el del EZLN en México. La presentación de información es un hecho, la diversidad de fuentes, versiones y visiones está ya presente, golpea a la estructura tradicional de control de información. El siguiente paso es la interactividad, la comunicación. El gobierno de la ciudad de México, del partido de oposición PRD, ensayará en los próximos años la interacción con la ciudadanía a través del ciberespacio.
La imaginación es el límite:
informacional
y
comunicacional
es
tan
impresionante,
que
quien
entra ya no sale, y si bien al
principio camina lento y con
precaución, al poco tiempo
vuela
en
el
vértigo
del
metabolismo
interactivoinformático
.
La ciudad tradicional, centro de la ecología contemporánea universal está siendo impactada por la nueva forma ecológica del ciberespacio. El tiempo de la gente se modifica por la economía de movimientos y
El mundo económico ha sido conmovido por el ciberespacio, la mayoría de las principales empresas del mundo ya tienen una dirección y una ventana a su interior en Internet. El número de transacciones aumenta por minuto, el porcentaje del movimiento global aumenta cada día. El capital financiero está posicionado en el ciberespacio por completo. Pero hay más.
La política va llegando al universo virtual. Hay casos todo puede pasar en el espacio virtual, todo; ya es hora de la comunicación.
Lo que sucede es que nuestra percepción tradicional está aún desprendiéndose, asimilando, transitando de ciudades agrarias a ciudades industriales; la ciberciudad es algo muy novedoso. Pero parece ser que la incorporación a la cibercultura es mucho más rápida de lo que cualquiera supondría. El acceso a la tecnología y a su potencial
por la transformación de rutinas y de viejos hábitos. El espacio se expande del interior de la máquina consultada al infinito virtual, el espacio cotidiano es más pequeño y menos estimulante. Todo esto trae aparentes contradicciones: el mundo real parece perder valor. Pero no es así, lo que sucede es que se reconfigura en la expansión de lo virtual. De hecho, tenemos un solo mundo, pero múltiple, diverso, plural. Esa es la noticia, una nueva ecología de mil