Agenda Cultural UdeA - Año 2001 NOVIEMBRE | Page 26

VINCENZO BELLINI FERLITO, EL GENIO DE LA MELODÍA
ISBN 0124-0854
N º 73 Noviembre de 2001

VINCENZO BELLINI FERLITO, EL GENIO DE LA MELODÍA

Por Jorge Orlando Arango Álvarez Programador, Departamento Emisora Cultural
“... El porvenir de la música será de quien sea capaz de escribir otra‘ Casta diva’…”
Jacques Froméntal Halévy

E ste 3 de noviembre de 2001, el mundo conmemora 200 años del nacimiento de Vincenzo Bellini Ferlito. Para valorar objetivamente los progresos aportados por el compositor al desarrollo de la ópera, es preciso recordar que bebió en el caudaloso manantial del arte de Rossini, Cherubini, Gluck, Spontini y Pergolesi. Pero, Bellini, con genial maestría, se deslizó por el camino del porvenir al presentar características inequívocamente románticas que delinearon el nuevo sendero que recorrería el‘ bel canto’: la expresión espiritual y humana.

Vincenzo Bellini dominó todos los recursos expresivos y estructurales del teatro lírico y los insertó en la sensibilidad de un público cada vez más romántico y nacionalista. Sus óperas son punto de encuentro de toda una tradición que sufriría una inevitable renovación. Con exquisito tacto, Bellini cuidó de respetar las reglas y procedimientos con los cuales el público estaba familiarizado. Si analizamos algunas
de sus óperas, descubrimos que, bajo la simple etiqueta, escribió algo fundamentalmente nuevo. La sobria línea vocal, atenta sólo al devenir de la palabra, la instrumentación que‘ revela’ el pensamiento de los protagonistas y los cambios de recitativo a‘ cantabile’, son elementos innovadores en el panorama musical del siglo XIX, y precursores de la futura declamación wagneriana.
Se reprocha a Vincenzo Bellini la simplicidad de sus texturas y el predominio del canto sobre la orquesta. Pero, en realidad, la renuncia a los mecanismos sinfónicos es correlativa a la sobriedad de la línea del canto y no obedece a una incapacidad técnica del compositor. La orquesta clásica de Cherubini fue revitalizada por el compositor con el colorido propio de la orquesta rossiniana. La escritura de las maderas cobra relieve en la exposición temática y en la creación de atmósferas. Los solos instrumentales colorean perfectamente las situaciones. Los estudiosos modernos consideran esa subordinación de la orquesta como un recurso expresivo que permite situar, en primer plano, la invención melódica de la voz. En páginas como“ Casta diva” de Norma, o“ Ah, non credea mirarti” de La Sonnambula, la desnudez de la armonía y la fijeza tímbrica y rítmica se hallan plenamente justificadas a la luz de la atmósfera particular que posee la escena.
El propio Bellini, que recibió críticas a propósito de la simplicidad de su orquestación, fue tajante al afirmar que la naturaleza misma de sus‘ cantilenas’ no admite otro tipo de orquesta; opinión