Agenda Cultural UdeA - Año 2000 AGOSTO | Page 20

ISBN 0124-0854
N º 59 Agosto de 2000 con las mismas ideas del compositor de“ Orfeo y Eurídice”, quien, junto con el precursor de la ópera, Claudio Monteverdi, se inspiró en la literatura griega.
La preocupación por depurar la ópera de la hegemonía de los cantantes era algo que tenía claro, en su mente, Antonio Salieri. Las prerrogativas alcanzadas por los " divos " fueron parte de sus angustias, y por eso persistió en dar a la palabra el respeto y el lugar que debe tener en el drama.
Esta tendencia en el desarrollo de la música italiana había sido iniciada por los miembros del " Ars Nova” a comienzos del siglo XVI, lo que fue heredado y puesto en vigencia por Gluck, llamado el " reformador ", y tomado de éste por Salieri, después de su encuentro musical.
Otra de las estructuras incorporadas a este movimiento por la exaltación de la palabra, fue la del madrigal poético, génesis del cantado que se inició en Italia, se extendió por toda Europa y llegó hasta Inglaterra, donde se convirtió en uno de los más grandes logros de las épocas Isabelina y de los
Según este fundamento, la principal protagonista del drama es la « palabra », encargada de conducir la acción, mientras que la música debe aportar lo indecible emocional para llegar, a través del oído, al alma del oyente.
Tudor, en las que se utilizaba la inspiración de los más importantes poetas para sus creaciones artísticas.
El madrigal no sólo es una bella canción amorosa, descriptiva, o una pintura de un bello paisaje, es también una composición que contiene un germen dramático, que, a la postre, fue lo que descubrieron y aprovecharon Monteverdi, Gluck y más tarde Salieri.
Según este fundamento, la principal protagonista del drama es la“ palabra” encargada de conducir la acción, mientras que la música debe aportar lo indecible emocional para llegar, a través del oído, al alma del oyente.
En la creación de las más o menos 40 óperas, Antonio Salieri desarrolló influencia tomada del madrigal italiano, con todas las modificaciones logradas después de la ópera, incluido el período de la escuela clásica vienesa. Sin embargo, Salieri compuso también misas, música de cámara, canciones, coros, música para piano, sinfonías y conciertos para instrumentos solistas.
Viena y Legnano iniciaron una serie de“ ediciones”, como los italianos llaman a estos trabajos que son jornadas musicales, para divulgar la obra desconocida de Antonio Salieri. Ya han pasado dos, con la presentación de obras que apenas sí se estrenaron en tiempos del compositor, por lo que estos festivales son una verdadera revelación para los seguidores de la música en nuestros días.