ISBN 0124-0854
N º 40 Noviembre de 1998
Ritmo: las cadencias infernales
Primitivo o alta tecnología, corporal y psíquico, el ritmo es el alma de la música del siglo XX. De un cabo al otro de la tierra, del jazz al jungle, del rai al reggae, él se impone en detrimento de la melodía y la armonía. ¿ Una revancha del sur contra el occidente?
el alma del arte musical en sí mismo. En el mundo entero y en casi todos los géneros, del jazz y de la música clásica al bhangra * anglo-penjabi, pasando por la música de trance marroquí y los innumerables estilos utilizados por los disc-jockeys, el ritmo continúa creando nuevas ideas y remodelando las antiguas.
Fragmento El fin de los griegos, los ostrogodos y los visigodos. 1964. Harry Rand
Por: Jon Pareles [ traducción de Hugo Espinosa ]*
Panorama de la percusión mundial, el Festival Internacional de las Percusiones( que se lleva a cabo en Salvador de Bahía, Brasil) dio testimonio una vez más del poder del ritmo, que ha sido el motor de la transformación de la música del siglo XX. El ritmo siempre ha sido el alma de la fiesta y tal vez hoy más que nunca es
El ritmo es a la vez primitivo-simple como un palmoteo o como un latido- y misterioso en sus complejidades y en sus sutiles variaciones. Él constituye el elemento más visceral de la trinidad musical melodía-armonía-ritmo, y también el más abierto, casi capaz de mutaciones aún desconocidas. Desplace un acento, añada un silencio, dé a un pasaje un ataque diferente o páselo a un registro distinto, y un nuevo ritmo ha nacido; por el contrario, la melodía ó más aún la armonía parecen fijas en sus formas dadas y completas.
El ritmo mira hacia el pasado; él satisface un deseo de sensaciones primarias y de ritual psíquico. Él mira igualmente hacia el futuro, puesto que está extraordinariamente bien adaptado a las máquinas musicales de última moda; el numérico maneja fácilmente los sonidos discretos y repetitivos que