Agenda Cultural UdeA Agosto 2004 | Page 31

ISBN 0124-0854
N º 102 Agosto 2004

Un bárbaro en la India

Por Henri Michaux
Henri Michaux se caracterizaba, según 80 ser un hombre sereno, sin las supersticio época, descreído de la sabiduría orien retomamos apartes de su libro Un bá Asia, traducido por Jorge Luis Borges, en plasma sus impresiones
En la India nada para ver, todo que interpretar. Kabirtenía 120 años y estaba por morirse cuando cantó: Estoy borracho de alegría, de la alegría de la juventud, Ahí están los treinta miJlones de dioses. Ya voy iAlegría, Alegría! Franqueo el círculo sagrado... Conozco una veintena de capitales. Bahl Pero ahí está Calcuta! iCalcuta, la ciudad más repleta del Universo! Figuraos una ciudad compuesta exclusivamente de canónigas. Setecientos mil canónigos( más setecientos mil habitantes en las casas: las mujeres. Tienen una cabeza menos que los hombres, no salen a la calle). Se está entre hombres, impresión extraordinaria. Una ciudad compuesta exclusivamente de canónigos. El bengalí nace canónigo, y los canónigos, salvo los muy chiquitos que van en brazos, van siempre a pie. Todos peatones, por las aceras y por la calle, altos y flacos, sin caderas, sin hombros, sin ademanes, sin risas, eclesiásticos, peripatéticos. Diversidad de trajes. Algunos
casi desnudos; pero el verdadero canónigo es siempre canónigo. Los que están desnudos son quizá los más dignos. Unos de togas con faldones echados hacia atrás, o con un faldón echado hacia atrás, de toga malva, rosa, verde, borra de vino, o de traje blanco; demasiado numerosos para la calle, para la ciudad; todos, seguros de sí mismos, con una mirada de espejo, una sinceridad insidiosa y ese descaro especial que produce la meditación, con las piernas cruzadas. Miradas perfectas sin altos ni bajos, sin defecto, sin éxito, sin percepción. De pie, los ojos parecen de hombres acostados. Acostados, de hombres de pie. Sin flexión, sin blandura, prendidos en una red- ¿ cuál? Muchedumbre abierta, franca, que se baña en sí misma, o más bien, cada uno en sí mismo, insolente, y cobarde si la atacan, desprevenida entonces y estúpida. Cada ser cobijado por sus siete centros, por los « lotos », los « cielos », por las oraciones de la mañana y de la tarde a Kali, con meditación y sacrificio.