ACAMS Today Español 2-1 julio-agosto20 | Página 49

para realizar todo tipo de fraudes o fechorías. Los ladrones de identidad evolucionaron de la mano con la industria financiera. Cada creación de nuevos canales como la tecnología financiera, las tarjetas de crédito y débito, el acceso a la banca por el internet, la banca móvil, el uso de servicios remotos, digital wallets, asistencia telefónica, cuentas en línea, entre otros; significaron nuevas plataformas para que los ladrones implementaran lo que ya habían aprendido en la época predominante del papel. Pero ahora existe una gran diferencia, el mundo digital aumentó las posibilidades del robo de identidad como nunca antes. Esos canales digitales permiten ir más lejos, no es el hecho de robar una identidad sino la oportunidad de obtener muchas identidades al mismo tiempo para usarlas de diversas maneras. Ahora ya no se limita a un delito individual sino a la obtención colectiva de información, lo que permite efectuar crímenes de forma masiva y mover el dinero de muchas personas de forma simultánea. La evolución del robo de identidad paso de ser una herramienta exclusiva para un jáquer aislado en su casa, a ser parte de las redes criminales sofisticadas que buscan aprovecharse de las vulnerabilidades de consumidores, sistemas, instituciones financieras y gobiernos sin la protección adecuada de su información. Los delitos informáticos crearon una revolución en el mundo criminal. En el pasado, ciertos crímenes necesitaban de actos de violencia o extorsión para lograr obtener beneficios económicos. Por ejemplo, si el criminal estaba en el lugar del delito, pero si se movía, perdía la «ganancia». En otros casos había que entrar en la morada o en el lugar de trabajo para apropiarse de bienes o del dinero. Con el delito informático, esto disminuyó. En otros casos, la piratería electrónica permitió hacer cosas inimaginables para los delincuentes. Crearon sin saberlo un mundo donde la delincuencia ocurre a distancia, sin violencia y con pocas probabilidades de ser arrestado. Sin embargo, esto no detuvo a los criminales violentos que existen en todas las sociedades, sino substituyó al maleante violento por un jáquer o un delincuente informático que penetra, obtiene, descifra y administra las cuentas hurtadas o abre nuevas cuentas. Todo esto sin que la víctima esté al tanto del Los delitos informáticos crearon una revolución en el mundo criminal [ JULIO–AGOSTO 2020 ] 49