[ CUMPLIMIENTO ]
Elementos esenciales
del programa ALD en los
tiempos de COVID-19
El título de este artículo puede considerarse como un
bombardeo más en relación al COVID-19 ya que este
tema se ha convertido en noticia diaria. En esta época
de tanta incertidumbre, es muy fácil bajar la guardia sin contemplar
que conforme pasa el tiempo (probablemente en un año)
durante un proceso de evaluación, se reciban críticas por errores
cometidos o existan faltas de identificación adecuada de
nuevas tipologías. En este entorno, quedarse estático
o mantener el status quo y no auscultar los cambios
que pueden surgir a través de actividades
delictivas y su impacto en el programa de
antilavado de dinero (ALD), es imprudente.
Es momento de reevaluar
procesos y objetivos. Esto consiste
en buscar las mejores maneras de
emplear el tiempo y evaluar el desempeño
del equipo de trabajo. No se
conoce de ningún oficial de cumplimiento
que le sobre recursos. A la falta de recursos
se añaden todas las incontables horas
de preparación para asegurar que
los investigadores puedan trabajar
efectivamente de manera remota, además
de supervisar todos los inconvenientes que
estos implican. Mientras las instituciones financieras se
acostumbran a este nuevo paradigma, las actividades delictivas
se mueven en nuevas direcciones. Por lo tanto, las siguientes
son tres áreas de enfoque crítico que a corto plazo requieren ser
examinadas y conllevan una toma de acción: el monitoreo de las
transacciones y el reporte de actividades sospechosas, la debida
diligencia del cliente, y la implementación de debida gobernanza.
[ JULIO–AGOSTO 2020 ] 23