En un año de elecciones presidenciales y ante la avanzada de los frentes de ultraderecha nacional e internacional contra el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció el crecimiento de la economía brasileña.
Según el FMI considera que “Se proyecta que el crecimiento aumente hasta el 2,4 por ciento en 2026, en un contexto de una mejora de los términos de intercambio asociada a los mayores precios mundiales del petróleo y al apoyo fiscal, antes de desacelerarse en 2027 debido a unas condiciones monetarias que seguirán siendo restrictivas y que tienen como objetivo devolver la inflación a la meta”.
Frente a las constantes presiones de Donald Trump y la imposición de aranceles extraordinarios para frenar la economía brasileña, el FMI destaco que la economía brasileña presenta “una notable resiliencia frente a múltiples shocks”.
La primera ronda de elecciones presidenciales se realizará el 4 de octubre, en donde los principales protagonistas son el actual presidente Luis Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro apresado por instar a un golpe de estado contra el actual presidente.