A escondidas A escondidas tengo que amarte | Seite 10

En medio del forcejeo y ante la negativa de la puerta por abrir, la empleada decidió buscar ayuda, mientras que los amantes encerrados no sabían qué hacer, si pasar el momento que iban buscando los dos o esperar que llegara quien los sacara del lugar. Recordaron que solo contaban con un poco menos de media hora en ese momento, así que solo se dejaron llevar por las ganas que ambos tenían.