65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 577

su trabajo tranquilo era un ejemplo de confianza en la vida .
Las ultimas clavijas han sido ajustadas , para probar ensaya un fragmento de la serenata de Schubert .
Luego cierra el piano y la atmósfera queda impregnada todavía de las notas de la bella serenata , como el espíritu de la música que permite aun percibir la música del espíritu … En la calle unos niños , totalmente ajenos también al miedo que envuelve la urbe , elevan su cometa infantil hasta el cielo , ayudados por la suave brisa equilibrando el vuelo con la cola de tela y los precisos movimientos de la piola de algodón , enrollada en un cartoncito pequeño . Mas en un descuido , un fuerte viento arrancó la piola y la cometa se fue buscando cielos más altos hasta perderse en lo infinito de la tarde .
Al igual que la música terminó , la cometa desapareció delante de los ojos redondos y bellos del niño .
Más allá de los pensamientos , más allá de las emociones y más allá de las circunstancias , se va descorriendo , para los inocentes el velo de la existencia .
Talvez el espíritu que puede reflexionar sobre la aparición y desaparición de las cosas efímeras , que puede encarar sin turbarse , tanto el nacimiento como la muerte , y la impermanencia del mundo , ese espíritu vaya en el camino de un auténtico despertar Quizás la a vida sea un símbolo dinámico de una naturaleza superior .
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