65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 572

Por supuesto que a veces también les levantaba la falda .
El aire iba esparciendo el olor del café en grano , recién pasado en filtro de aluminio , como era hace muchísimo tiempo .
La noche era alta . Alrededor del mango enorme , olvidadas por los vientos que se alzaban , dormían resignadas bajo el cielo las piedras melancólicas de la orilla .
En la madrugada los perros y los sapos van cantando por las praderas verdes , iluminadas por los vivos colores del alba que nace .
Amanecía en el pequeño bosque , y los naranjos se encendían con sus frutas redondas y risueñas .
Esa mañana había que volver hacia la población de Ventanas , en busca de clavos para terminar la obra .
El pequeño pavimento listo para fundirse , era nivelado usando las maestras colocadas con el nivel que marcaba la manguera de agua .
Y el trabajo de emparejar cuidadosamente el hormigón vertido en baldes por los compañeros , lo llevara a despertar del sueño de la mecanicidad cotidiana .
El pavimento quedó listo y fue recibido por el inspector municipal .
Obviamente después de tres meses el Municipio resolvería colocar los tubos de agua servidas y habría que romper el pavimento recién hecho y saldrían dos contratos
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