65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Seite 505

la posibilidad de liberarnos de nuestras ataduras , de nuestras ideas preconcebidas para acceder al campo fértil de la inocencia .
En el arte la vanguardia la sostenía , con gran altura en París , Pablo Picasso .
Los cuadros intrigaban mucho con sus personajes en donde la cara estaba de perfil , sin embargo , uno de los ojos miraba de frente , como si el personaje hubiera girado la cabeza . Ya no habían solo las tres dimensiones que la perspectiva clásica había representado con tanta lucidez en los pintores del renacimiento , sino que el tiempo era representado como una cuarta dimensión , donde los acontecimientos transcurrían .
Mas , el tiempo también se “ estiraba ” en la poesía . César Vallejo publicaba “… me moriré en París con aguacero un día del cual tengo ya el recuerdo …”
La media hora había terminado en el bote y a veces aun el bote estaba aún en medio Salado .
Nos esperaba un largo regateo con el botero .
El aire traía la melodía de algún pájaro que elevaba su canto desde el manglar , y una cometa infantil sube al cielo , como un adiós que el aire del mediodía va empujando . A lo lejos , de alguna radio se oía la lluvia que cae , de los Iracundos … “ Tantos de luchar están cansados , que no creen más en nada , de lo bueno de este mundo …” De regreso a casa , cada uno volvía a pensar si tal vez hubiera sido mejor acompañar a una muchacha enamorada …
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