65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 482

Decía que todo él , era Luz pero no buscaba brillar .
De vez en cuando se paraba para vender y conversaba con la gente .
Él decía que era invencible porque no luchaba contra nadie . En la oscuridad de la calle expresaba que veía con más claridad a la gente porque veía también con los ojos del alma …
La velocidad de los vientos aumenta , agitando los techos de zinc , propiciando más alboroto en los perros .
El susurro fuerte de las copas de los grandes árboles entona también su melodía como una letra ese prolongada .
Su caminar ligero se iba perdiendo entre las luces de los faroles y la sombra de los árboles .
De tanto caminar se había vuelto un poco filósofo . Contaba que conocía la verdad , porque no se creía dueño de la verdad . En el barrio es respetado porque no busca tener autoridad …
Y vivía en armonía con todos , precisamente porque no anhelaba estar delante de todos .
Los árboles se desmelenan perdiendo flores y hojas agitadas con el viento . Tal vez la revolución espiritual sea lo único que tenga sentido , porque todas las demás han fracasado .
A su carreta se acercaban “ inocentemente ” las muchachas en “ edad de merecer ” y los galanes buscando
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