65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 416

truismo y sobriedad , la humanidad se autoexilia por los caminos del egoísmo , la codicia , las pasiones y la violencia … No es necesario boicotear la vida ni tampoco reivindicar el derecho de hacer todo lo que nos venga en gana …
Varios días de caminar y la vista de la serranía aparecía deslúmbrate con los rayos del sol , pero también comenzaba a sentirse el frío y el cambio de presión por la altura . Cuántas veces llovió y cuántas veces las ropas se secaron en los cuerpos …
Subieron y subieron hasta llegar al páramo , algunas tenían ampollas en los pies y otros veían que sus plantas se abrían en pequeños surcos como heridas muy finas que volvían dolorosísimo el caminar .
Entre caminar por las montañas se va pasando la vida . La vida se va como se van los días , como el viento de la montaña por los páramos vacíos …
De allí siguieron a Bogotá , en donde iglesias de diversa denominación les regalaron ropa , alimentos y efectuaron una pequeña colecta . Encontraron también grandes muestras de fraternidad . Unas personas les pagaron un pequeño hotel para pasar la noche fría de Tunja . Tenían la esperanza de llegar a la población de Pedro Carbo en el Ecuador donde unos amigos les decían la posibilidad de trabajar en el campo .
Caminaron , muchos días entre el rumor de los ríos , el murmullo de la selva , el pasar de los carros por la carretera , hasta llegar al puente Rumichaca . Entonces los sorprendió el frío de Tulcán .
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