65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 351

Sin reloj , el tiempo pasa tranquilo . Quizás descubra en esa sencillez de su hamaca que la auténtica naturaleza de cada uno es la felicidad . Talvez vivir el ahora , sea vivir la verdad …
Ya es de noche de nuevo , y desde el cielo las estrellas con sus reflejos le van clavando puñales de luz al río …
Este relato me lo contó Eduardo como un recuerdo . Él no sabe contar y no sabe tampoco cuántos años tiene …