65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 336

daba ese aspecto pálido de los pergaminos que luego eran recortados para la escritura de los bandos , con caligrafía elegante . Estas órdenes reales se pregonaban con toda solemnidad , acompañadas de corneta y tambor .
Caminando por la “ calle del pozo de la noria ”, actual calle Rocafuerte , muy cerca del cerro , en los actuales terrenos de la Escuela Politécnica , quedaba el “ callejón del descomulgado …” Se llamaba así , porque un hombre encontró a su mujer con un fraile de Santo Domingo , y les propinó una severa paliza . La respuesta de la excomunión no se hizo esperar , porqué nadie podía tocar a un “ hombre de Dios …”
En realidad , la Santa Inquisición no se hizo notar en Guayaquil salvo raras ocasiones , como la del episodio del crucifijo de madera que se partió en la espalda de una mujer cuando su marido le pegaba . Eso fue interpretado como signo inequívoco que la mujer era pecadora …
No era muy importante como quedó la mujer , sino que el crucifijo de madera se partió . Entonces , las autoridades no dudaron y fue trasladada a Lima , donde fue paseada desnuda en burro , durante tres noches en la Plaza de Lima , a partir de medianoche para que “ las personas de bien ” no la vieran . Después de ese escarmiento la mujer regresó a Guayaquil .
El tiempo pasó y los astilleros , continuaron animando la vida del barrio del conchero .
El puerto era un sitio ideal para carenar barcos en dique seco . Los días pasan tranquilos .
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