que poner capas de cal viva en los pozos sépticos existentes , pero no había personal dispuesto para ello .
Entonces Rocafuerte llegó a un acuerdo con los reclusos de penas menores y obtuvo mano de obra a cambio de la libertad y el flagelo se fue superando .
Les dio a los reclusos la oportunidad de valorar un trabajo creador y de servicio a la humanidad .
El gobernador Rocafuerte le escribía al presidente de la República , Juan José Flores . “ Tengo cuatro hospitales que causan un gasto muy grande : el hospital Militar , el de la Caridad , el de la Sabana Grande y el de la cárcel . Por la noche hay patrullas de a caballo desde las ocho de la noche hasta la cuatro de la madrugada ….
Hay escases de agua de aguateros , lavanderas y de todo cuantos se necesita …” Era toda una ciudad que se enfrentaba a la cortedad de la vida , lo efímero de las cosas , la futilidad del mundo …
Rocafuerte se contagió y fue tratado con mercurio-cromo . De allí quedaron secuelas que lo llevarían a la tumba cinco años más tarde .
La peste fue cediendo lentamente .
El reloj que había encargado el gobernador Rocafuerte a Londres llegó y provisionalmente fue colocado en la Casa Consistorial . Muchos años después , en 1929 se construyó la torre morisca en la que está actualmente .
Entrando por la actual puerta tres aún se pueden leer las
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