65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 188

Vivía las difíciles circunstancias de la desilusión y del abandono . Todos sus proyectos parecían desvanecerse …
Sin embargo , entre las sombras de las orillas de la isla Santay podía adivinar las alamedas en flor con sombras y silencios , igual que la vida misma .
En Guayaquil , él se había vencido a sí mismo .
La observación y la descripción de los hechos las sentía tamizadas por su vida interior . Iba de lo descriptivo de las circunstancias a la interpretación de sus significados que la historia algún día quizás podía rescatar .
En la madrugada en el cielo apenas rosado por la aurora , la luna moría , muy blanca y opaca , y tras ella una nube corría enturbiando el manto de estrellas que ya apenas se veía .
Era el amanecer en los campos de América . Cerca del muelle la sombra negra de un mástil , danza en las aguas del río .
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