65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 185

Allí donde el río se acababa , la inmensa mar lo esperaba . Se daba cuenta que la América vivía un torbellino de una mezcla de anhelos de libertad conjugada con tantas ambiciones y tantos intereses materiales .
El hundimiento de la civilización quizás se deba atribuir a la mala calidad del individuo . En realidad , lo espiritual , se presenta tan indispensable al éxito en la vida , como lo intelectual y lo material …
Se acababa de enterar por los informes que le dio general Bolívar , que se había producido un golpe de estado contra los oficiales que había dejado en Lima .
¡ Cuántas veces la soledad acompañó a los grandes reformadores de la sociedad … Cuántas !
Ahora solo pensaba en reunir el Congreso en Lima para renunciar el poder y partir hacia el autoexilio .
La renuncia es uno de los actos más significativos del ser humano , que va comprendiendo lo efímero de las cosas . Caminaba por la calle de la Orilla adoquinada con piedras e iluminada por las débiles luces de un farol alimentado con aceite de ballena y mechitas de algodón .
Caminaba y pasaban por su mente los momentos de gloria en los triunfos de San Lorenzo , Maipú y Chacabuco … Venían a sus mentes tantos momentos compartidos para lograr una América libre y dueña de su destino .
Mas todo a su alrededor se desmoronaba en una cadena de ambiciones y de egolatrías . Su ejército había contribuido a la Libertad del Ecuador , en la Batalla del
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