militarmente los oficiales conspiradores del Batallón Numancia con las tropas reales que han salido a resguardar la ciudad precisamente de la conspiración …
En los potreros cercanos los toros caminan del sol hasta la sombra y de la sombra hasta la flor . En las casas las madres como de costumbre , lavan el cabello de sus hijas en agua de manzanilla para que luzcan más claros .
Abajo el ocaso se pinta en la ría tatuado de las velas de las balandras y los barcos … La tarde cae mientras el sol incendia las nubes con una acuarela de rojos intensos sobre el estero Salado .
En la noche de luna parece que las estrellas se alargaran en los reflejos del agua .
Toda la ciudad duerme y vela con gran inquietud .
Más de un conspirador enamorado ha enviado un papelito a la amada diciendo que esa noche no lo espere , porque van a construir la Libertad .
Por las calles sin gente pasan caballos de prisa . Son jinetes del escuadrón de caballería Daule . Ellos vigilan también la ciudad .
A las ocho de la noche luego de apresar al capitán Torres de Valdivia , comandante del cuerpo de artillería , para salvarlo del riesgo , el capitán León de Febres Cordero , junto a varios comprometidos avanza de prisa .
Debieron ser un poco antes de las 10 de la noche . Si bien se habían convocado para las dos de la madrugada , los
142