DIABLADA DE PILLARO
Tungurahua
La Diablada de Píllaro es una
celebración popular que ha
crecido en la última década. Según
cuenta la historia, en épocas
coloniales los indígenas se
disfrazaban de diablos en repudio
a las prédicas sacerdotales y al
maltrato
físico,
psicológico,
económico y moral que recibían de
los españoles.
La Diablada de Píllaro siendo una
de las fiestas populares del
Ecuador se asemeja a una
liberación ante las rígidas normas y
la austeridad de la iglesia católica.
Los integrantes, de cualquier edad
o procedencia, se disfrazan de
diablos y se introducen en la
comparsa principal para unirse al
festejo (el cual tiene una duración
de ocho horas)
y es muy común ver a cientos de
turistas entremezclados en la
algarabía. El origen real de esta
costumbre todavía es muy
discutido pero entre las muchas
leyendas que circulan se cuenta
una muy popular: cuando los
terratenientes celebraban el inicio
del nuevo año, la servidumbre
comenzó a utilizar disfraces de
diablo como una manera de
apropiarse de la personalidad del
personaje odiado y discriminado
con el que, debido a su situación
en aquella época, se sintieron
identificados. En la actualidad, la
personificación del diablo se ha
transformado en una muestra de
ingenio y carisma para cada
participante.