DIABLOS DE LATA
Chimborazo
Diablos hay muchos, pero
ninguno como él. El diablo de
lata avanza con un paso
elegante, dirigido por el ritmo
del pingullo y el tambor. Él es
un buen diablo o, mejor dicho,
un diablo bueno.
A
diferencia
de
otras
tradiciones ecuatorianas que
tienen
al
diablo
como
protagonista, la riobambeña
no surgió como protesta ante
la tradición cristiana impuesta
por Europa. Esta rinde honores
al Niño Jesús y lo reconoce
como Dios.
Se originó en 1779, en la
parroquia
Cacha,
en
Chimborazo.
Luego,
la
costumbre avanzó hasta la
zona de Santa Rosa, el barrio
de los hojalateros. Estos
artesanos querían honrar al
Niño Jesús con su trabajo, así
que
reemplazaron
la
tradicional máscara de cartón
por una de lata, de color rojo
con tonos blancos, siempre
acompañada de la trenza de
cabuya.