2026.05.21 (v1) INFORME COMPLETO - UNIZAR Y DDHH | Page 35

sus productos solo son utilizados por los ministerios del Gobierno israelí que“ aceptan cumplir con nuestros términos de servicio y nuestra política de uso aceptable”.
The Intercept informó el año pasado de que Nimbus se rige por un conjunto de políticas“ ajustadas” acordadas entre Google e Israel, en lugar de la política general de condiciones de servicio de computación en la nube de la empresa. La publicación citó un correo electrónico filtrado de un abogado de Google en el que advertía que, si la empresa ganaba el contrato,“ tendría que aceptar un contrato no negociable en términos favorables para el Gobierno”.
Las políticas de“ uso aceptable” de ambas empresas tecnológicas establecen que sus plataformas en la nube no deben utilizarse para violar los derechos legales de otros, ni para participar o fomentar actividades que causen“ daños graves” a las personas. Sin embargo, una fuente familiarizada con la redacción del contrato afirmó que este deja claro que no puede haber“ restricciones” sobre el tipo de datos almacenados en las plataformas en la nube de Google y Amazon.
Un análisis del acuerdo realizado por el Ministerio de Finanzas de Israel afirma que el contrato de Nimbus permite a Israel“ utilizar cualquier servicio” a su antojo, siempre y cuando al hacerlo no infrinja la legislación israelí, no vulnere los derechos de autor ni revenda la tecnología de las empresas. Los términos del acuerdo a los que ha tenido acceso The Guardian establecen que Israel“ tiene derecho a migrar a la nube o generar en la nube cualquier contenido de datos que desee”.
Un memorándum del Gobierno que circuló varios meses después de la firma del acuerdo afirmaba que el hecho de que los proveedores de servicios en la nube hubieran aceptado“ subordinar” sus propios términos de servicio a los del contrato indica que“ entienden la sensibilidad del Gobierno israelí y están dispuestos a aceptar nuestros requisitos”.
Google y Amazon se han enfrentado a crecientes críticas por parte de empleados e inversores por el papel que Nimbus ha desempeñado en el devastador ataque de Israel contra Gaza, que numerosas organizaciones de derechos humanos y una comisión de investigación de la ONU han calificado de genocidio. En declaraciones reveladas por + 972 y Local Call el año pasado, un comandante de la unidad del Centro de Sistemas Informáticos y de Información del ejército israelí afirmó que los servicios de inteligencia artificial y en la nube de los gigantes tecnológicos habían proporcionado a Israel“ una eficacia operativa muy significativa” en la Franja.
Múltiples fuentes de seguridad israelíes confirmaron que el ejército ha hecho un uso extensivo de la infraestructura creada a través de Nimbus, incluidos los grandes centros de datos que Google y Amazon construyeron en Israel.
Con las disposiciones descritas anteriormente, los funcionarios israelíes estaban ansiosos por evitar una situación en la que las empresas“ decidieran que un determinado cliente les estaba causando daños y, por lo tanto, dejaran de venderles servicios”, según se afirma en un documento.
En el momento en que se redactó el contrato, los funcionarios consideraban que las posibilidades de enfrentarse a retos legales en el extranjero eran escasas. Pero con la opinión pública mundial cada vez más en contra de Israel, y mientras los periodistas internacionales presionan para entrar en Gaza y ser testigos de la destrucción causada por una campaña de aniquilación impulsada por tecnología digital avanzada, esa suposición puede que ya no sea válida.
Google se negó a comentar cuáles de las demandas de Israel había aceptado en el acuerdo final.“ Hemos sido muy claros sobre el contrato con Nimbus, su finalidad y los términos de servicio y la política de uso aceptable que lo rigen”, afirmó un
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