El genocidio de la población palestina de Gaza perpetrado impunemente por el ejército israelí, que ha asesinado ya a 57.000 civiles, entre los que había 26.000 niñas y niños, que ha herido a más de 130.000 y que sigue llevándose a cabo con las matanzas por parte de los soldados israelís durante el reparto de ayuda humanitaria y con el bloqueo de comida y medicamentos, tiene una conexión con muchos de los festivales de música donde acudirán cientos de miles de personas este verano. El de Benicássim, el FIB, es uno de ellos desde que el fondo de inversión KKR es su propietario.
¿ Podría ser que con el dinero que dediquemos a comprar las entradas y consumiciones en el FIB acabemos financiando las armas con las que se ha asesinado a miles de civiles en Palestina? Veamos si pueden existir vínculos entre el genocidio y KKR.
KKR es un fondo de inversión estadounidense que basa su negocio en la generación de rentabilidad para sus accionistas a través de los dividendos obtenidos por las múltiples empresas que posee. El 15 de noviembre de 2019 KKR adquirió Novaria Group, un grupo de empresas de aeronáutica y defensa norteamericana. Entre el listado de empresas que forman el grupo está V & M Aerospace, que trabaja con las destacadas industrias militares estadounidenses Boeing y Honeywell Aerospace y el ejército de Estados Unidos. El 19 de julio, bajo el control de KKR Novaria Group adquirió Stroco Manufacturing, cuyos clientes incluyen Boeing, Northrop Grumman y Lockheed Martin y producen componentes para los helicópteros militares AH-64 Apache, CH 47 Chinook y para los aviones de combate F-35 y F-18, entre otros.
KKR es propietaria de otra destacada industria militar, Circor Aerospace and Defence, quien, entre otros clientes del sector de defensa, trabaja con Boeing y Lockheed Martin con quien desarrolla el programa de los misiles Hellfire, siendo también proveedora de General Dynamics.
En el informe La banca armada y su corresponsabilidad en el genocidio en Gaza, se analizan 3.606 operaciones financieras entre bancos y 15 compañías cuyas armas han sido identificadas por testimonios en el terreno para cometer crímenes de guerra en Gaza. Entre estas compañías están General Dynamics, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Boeing. KKR es propietaria de Novaria, Circor, V & M Aerospace y Stroco, empresas de armamento suministradoras de las que fabrican y venden a Israel los AH-64 Apache o los F-35 utilizados por el ejército israelí para bombardear Gaza, o las bombas guiadas JDAM, GBU y los misiles Hellfire y muchas otras municiones en manos de los soldados israelíes, utilizados para matar civiles en campos de refugiados, hospitales o en sus propias casas.
La cotización de las acciones de KKR era el día antes al 7 de octubre de 2023 de 62,03 dólares, hoy es de 140,96 dólares. Su beneficio en 2024 fue de 3.076 millones de dólares. No es descabellado pensar que KKR se puede haber enriquecido de la venta de las armas utilizadas para perpetrar el genocidio en Gaza. Sin estas armas, Israel hubiera tenido más difícil cometer el genocidio, en el que miserablemente toda vía persiste, con la complicidad de quienes miran a otro lado. El FIB no se ha manifestado ni mostrado ninguna sensibilidad, a pesar de las cancelaciones de actuaciones en el festival, de las demandas de devolución de entradas y las comunicaciones recibidas por organizaciones de solidaridad con el pueblo palestino, como el BDS de Castelló.
* Público( 25 mayo 2025): Port Aventura, clínicas, educación o MasOrange: el fondo proisraelí KKR mantiene inversiones de 6.700 millones en España
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