09 En la Ruta del Titiritero | Page 69

Para que cuenta se den y lo puedan apreciar algo les va a recitar. Comino: Hoy no puedo decir nada. Abuelita: No me hagas quedar tan mal … Comino: Es que quiero muy formal, aunque somos de madera y estamos sin corazón, invitar a estos señores a ver nuestra exposición.
( Gritando) Pasen, señores, pasen que todos mis compañeros ya los están esperando

Primer Viaje y en el Campo

En ésa época caminábamos más por el campo, donde nos esperaban los niños y los maestros formados en las carreteras, cada niño con sus flores en las manos para dármelas apenas aparecía, y me daban tacos, y enchiladas, limonadas y dulces, me escribían cartas y se nos hacía chiquita la mañana con esos niños de Xochimilco, Tláhuac, Milpa Alta y de todas las delegaciones. Así recorría el D. F. Afuera, en el camión desvencijado los animadores lloraban por el humo de la gasolina quemada, pero cantando y riendo gozando el camino, cargando el teatro y muriendo cada minuto más. Así pasaba el tiempo, siempre conociendo caras nuevas. Cierto día acordaron ir a visitar a Morelia, Pátzcuaro y Uruapan. Me lavaron mi vestido rojo, me repintaron mis mejillas, mi boca más roja y más brillante y mis Zapatos nuevos, el negrito más negrito, mi abuela, doña Agripina, con su peluca de estropajo más limpia, el patrón más patrón y el gigante más feo. Y en el hueco donde debía estar mi corazón, estaba lleno de emoción. Íbamos tan contentos, que no cabíamos en la caja, nos pusieron bien apretados y acomodados con nuestros telones de terciopelo, la capa y la mascara del diablo, mi perrito Colibrí, el pollo de trapo y el pan de madera, mi peluquero con sus tijerotas de lámina, los guantes brillantes del gigante, mi organote y mi cubetita. Nos subimos al tren, un día muy temprano, todos cantando, bromeando, riendo, con esa risa de los años verdes, Loló me contó cómo estaba el campo esa mañana, no era el mismo que conocía rumbo a Xochimilco, estaba aun húmedo de rocío, las nubes tocaban la tierra, los caseríos rodeados por el mosaico de las parcelas, el ganado pastando y las azules montañas
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