Contestaron Kalimán, son pequeños de verdad,
no tengas miedo ¡burro cobarde! ¿Tienes
miedo?... (Kalimán rebuzna.) Voy hacer una
prueba, les voy a decir la contraseña del hey
pirey, y si gritan, entonces sí son niños y no
fantasmas como tú dices, burro miedoso…
Cuando yo diga hey pirey… ustedes contestan
¡hey pirey!… (Al público) Hey pirey, niños…
Si prometen no hacernos algún daño, les
contamos algunos cuentos de Don Polito
(Kalimán rebuzna nuevamente.) Pero díganme,
¿en verdad no son ustedes duendes que
aparecen desnudos en los patios de las casas?
¿De veras no son duendes?... es que ni Kalimán
ni yo hemos visto niños por este camino
¿verdad que nunca, Kalimán? (Rebuznido)
Nosotros vamos al Quelite… ¿conocen ese
pueblo? estamos bien perdidos… (Otro
Rebuznido) ¿Ustedes no han comido nunca
quelites? Son muy ricos con salsa y limón, a este
le gustan mucho con tortillas de maíz azul…
¿verdad este? (Rebuznido.) Cuéntales la fábula
de la gallina con pollos, se les veían los huesos
moviéndose así… eran esqueletos de pollo, dan
mucho miedo…cuéntales, no te hagas el
desentendido. (Se escucha a Kalimán contando
a rebuznidos.) No, no, no… se escucha muy
feo…bueno, si nos juran que no nos harán
alguna travesura… entonces a ponerse
cómodos, para que vean y escuchen: la historia
de Don polito y su burro. ¿Conocen ustedes a
Don Polito y su burro Kalimán? ¿No? Pues
mucho gusto ¡somos nosotros!… no les teman a
los espantos pues con solo mencionar las
palabras hey pirey… están bien protegidos y los
miedos desaparecen para siempre… (Salen al
trote mientras el burro rebuzna y le da un
ataque de flatulencia.)
andar limpiando mocos por todas partes.
(Estornuda tan fuerte que derriba a Pilingrina en
pleno proscenio.)
Entra Cachito.
Cachito- ¿Pilingrina, qué haces jugando con mi
tortuga?
Pilingrina- Cachito, te presento a mi mejor
amiga.
Cachito- Esa tortuga se me escapó del río y yo la
quiero, es mía.
Pilingrina- Juanita ha estado conmigo desde la
primav era pasada, y yo soy su confidente, por si
no lo sabías.
Cachito- ¿Y cómo sé si me estás mintiendo y te
la acabas de encontrar? Yo la quiero… o me la
entregas o te jalo de las trenzas hasta que llores.
Pilingrina- Pues no y no te la doy. ¿A ver, para
qué la quieres?
Cachito- Para jugar con ella y darle de jarazos
con mi arco y después abrirla para ver que tiene
adentro, a ver enséñamela, y te digo si es la mía.
Pilingrina- No es, porque Juanita viene conmigo
a buscar insectos.
Cachito- Solo quiero probar mi puntería con el
arco, ponla sobre el piso, le voy a tirar una
pedrada a ver si es tan lista y esconde la cabeza.
Pilingrina- Tírale pues, a ver cómo te va
conmigo, voy a defender a Juanita con lo que
sea… no deberías ser tan grosero. ¡Que no me
jales la caja!
Piligrina, una niña
Pilingrina- ¿Que van a decir de ti, Juana? Que
eres perezosa, a mí no me gustaría que le gente
diga por las calles, la tortuga de Pilingrina es la
más floja del mundo... ¡Ah no!… ya no te cargo
más, mira como tengo los brazos cansados,
camina o te dejo aquí… allá viene un mapache
peludo, te quiere comer, no es cierto; te lo dije
para que te dieras prisa ¡Ah verdad, no que no
podías!, ¡yo sé que puedes! (La tortuga
estornuda) Ya ves, te dio gripa y ni creas que voy
Cachito- No te pongas conmigo porque yo si te
doy de coscorrones, no me voy sin esa tortuga,
es mía, yo la miré primero.
Pilingrina- Dime para qué tantas armas, un arco,
una resortera, un tira bolitas de cuello de cloro,
ja-ja-ja. Debería darte vergüenza que todos en
el pueblo te tengan miedo.
48