03 En la Ruta del Titiritero | Seite 48

Contestaron Kalimán, son pequeños de verdad, no tengas miedo ¡burro cobarde! ¿Tienes miedo?... (Kalimán rebuzna.) Voy hacer una prueba, les voy a decir la contraseña del hey pirey, y si gritan, entonces sí son niños y no fantasmas como tú dices, burro miedoso… Cuando yo diga hey pirey… ustedes contestan ¡hey pirey!… (Al público) Hey pirey, niños… Si prometen no hacernos algún daño, les contamos algunos cuentos de Don Polito (Kalimán rebuzna nuevamente.) Pero díganme, ¿en verdad no son ustedes duendes que aparecen desnudos en los patios de las casas? ¿De veras no son duendes?... es que ni Kalimán ni yo hemos visto niños por este camino ¿verdad que nunca, Kalimán? (Rebuznido) Nosotros vamos al Quelite… ¿conocen ese pueblo? estamos bien perdidos… (Otro Rebuznido) ¿Ustedes no han comido nunca quelites? Son muy ricos con salsa y limón, a este le gustan mucho con tortillas de maíz azul… ¿verdad este? (Rebuznido.) Cuéntales la fábula de la gallina con pollos, se les veían los huesos moviéndose así… eran esqueletos de pollo, dan mucho miedo…cuéntales, no te hagas el desentendido. (Se escucha a Kalimán contando a rebuznidos.) No, no, no… se escucha muy feo…bueno, si nos juran que no nos harán alguna travesura… entonces a ponerse cómodos, para que vean y escuchen: la historia de Don polito y su burro. ¿Conocen ustedes a Don Polito y su burro Kalimán? ¿No? Pues mucho gusto ¡somos nosotros!… no les teman a los espantos pues con solo mencionar las palabras hey pirey… están bien protegidos y los miedos desaparecen para siempre… (Salen al trote mientras el burro rebuzna y le da un ataque de flatulencia.) andar limpiando mocos por todas partes. (Estornuda tan fuerte que derriba a Pilingrina en pleno proscenio.) Entra Cachito. Cachito- ¿Pilingrina, qué haces jugando con mi tortuga? Pilingrina- Cachito, te presento a mi mejor amiga. Cachito- Esa tortuga se me escapó del río y yo la quiero, es mía. Pilingrina- Juanita ha estado conmigo desde la primav era pasada, y yo soy su confidente, por si no lo sabías. Cachito- ¿Y cómo sé si me estás mintiendo y te la acabas de encontrar? Yo la quiero… o me la entregas o te jalo de las trenzas hasta que llores. Pilingrina- Pues no y no te la doy. ¿A ver, para qué la quieres? Cachito- Para jugar con ella y darle de jarazos con mi arco y después abrirla para ver que tiene adentro, a ver enséñamela, y te digo si es la mía. Pilingrina- No es, porque Juanita viene conmigo a buscar insectos. Cachito- Solo quiero probar mi puntería con el arco, ponla sobre el piso, le voy a tirar una pedrada a ver si es tan lista y esconde la cabeza. Pilingrina- Tírale pues, a ver cómo te va conmigo, voy a defender a Juanita con lo que sea… no deberías ser tan grosero. ¡Que no me jales la caja! Piligrina, una niña Pilingrina- ¿Que van a decir de ti, Juana? Que eres perezosa, a mí no me gustaría que le gente diga por las calles, la tortuga de Pilingrina es la más floja del mundo... ¡Ah no!… ya no te cargo más, mira como tengo los brazos cansados, camina o te dejo aquí… allá viene un mapache peludo, te quiere comer, no es cierto; te lo dije para que te dieras prisa ¡Ah verdad, no que no podías!, ¡yo sé que puedes! (La tortuga estornuda) Ya ves, te dio gripa y ni creas que voy Cachito- No te pongas conmigo porque yo si te doy de coscorrones, no me voy sin esa tortuga, es mía, yo la miré primero. Pilingrina- Dime para qué tantas armas, un arco, una resortera, un tira bolitas de cuello de cloro, ja-ja-ja. Debería darte vergüenza que todos en el pueblo te tengan miedo. 48