03 En la Ruta del Titiritero | Seite 38

Leo, no hago vestuario, eso lo hacia Jake. ¿Qué tipo de titiritero soy? Tal vez nunca me responda esa pregunta o sigo en busca de una respuesta. Hoy sigo animando algunos de los títeres que Leo construyó para ganarle al silencio, a la tristeza. Esta sea quizá la razón por la que me cuesta tanto trabajo armar nuevos equipos. Pero a pesar de todo soy titiritero y lo seguiré siendo, porque es el único modo que conozco de vivir. En el 2005 me diagnosticaron cáncer y después de una operación comencé sesiones de quimioterapia. Leo y Jake compartieron solo una parte de ese camino conmigo. El 30 agosto del 2006, en un accidente de carretera, Leo muere súbitamente. Al siguiente año, el 6 de septiembre del 2007, Jake falleció mientras regresaba a casa en bicicleta. Esos dos eran inseparables. Dejaron un hueco que nunca se llenará. Veo esta historia y tengo tantas preguntas y pocas repuestas, ninguna satisfactoria. El Tlakuache éramos tres. La muerte. Huérfano. No más taller, no más casona, no más carcajearse con mis amigos, no más mi familia, no más funciones con ustedes, no más celebrar… ¿no más títeres? Siento pena al decir que soy titiritero: no construyo, eso lo hacía Leo, Jake, perdonen si no he sido incapaz de hablar de “ustedes” sin un “nosotros”, no sé delinear su historia sin la mía, no puedo, no quiero. Desde algún lugar de la madriguera, Ihonatan Ruiz El Tlakuache. Teatro de títeres 38