Viajeros en el
Tiempo
Leonardo Santillán (1976-2006)
Jaquelina Franco (1974-2007)
Tlakuache Teatro de Títeres
Por Ihonatan Ruiz
El teatro de títeres es el espacio del ¨entre¨ entre la vida y la muerte,
Entre lo animado y lo inanimado, lo sagrado y lo profano.
Los hombres y los dioses, actúa como bisagra entre la realidad y lo imaginario,
Entre el rito y el teatro, tiende sus hilos hacia los polos opuestos
y crea puentes y lazos milagrosos.....
Brunella Eruli..... PUCK NUM 3 TITERES Y SOCIEDAD
Leo y Jake se conocieron en el DF, eran vecinos del
barrio. Pero su historia fue más que solo amor de
adolescencia. Poco tiempo después de que se,
decidieron mudarse a Guadalajara. Cuando
llegaron a la ciudad, Jake estaba embarazada de
dos hermosas gemelas. Ella tenía 21 años y Leo 19.
Vivían, sino mal recuerdo, al sur de la ciudad en
una casa muy pequeña. Leo trabajaba en una
fábrica de plástico y Jake terminaba la Escuela
Superior Normalista, mientras las niñas se
quedaban en la guardería. Fueron tiempos
complicados, Leo llegó a platicarme que hacia
pequeñas figuras para entretenerse, ya que no
tenían televisión y hacer títeres era la mejor
manera de relajarse.
Leo había cursado el bachillerato y sabía tocar la
guitarra bastante bien. Jake había estudiado
puericultura, por eso era ella quién tenía cierta
experiencia del trabajo con niños. Aunque en el DF
hicieron algunos experimentos con títeres, fue en
Guadalajara cuando comenzaron a tomarlo como
un trabajo serio. Primero crearon El Retablo y
dieron funciones de títeres en museos y algunos
teatros. Era Leo quien tenía experiencia con las
artes plásticas porque había estudiado pintura. Se
reveló como un artista plástico completo. A sus
indagaciones sobre anatomía y uso de la luz, se
sumaron la experimentación con distintos
materiales: hule espuma, cartón, óleo, aerógrafo,
Estas palabras están destinadas a hablar sobre
Leonardo Santillán y Jaquelina Franco, creadores
de El Tlakuache: Teatro de títeres. Mis recuerdos
sobre ellos, sobre nosotros, son borrosos, tanto,
que hoy que intento escribir confundo lo soñado
con lo vivido como consecuencia de evadir esa
memoria siempre dolorosa.
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