mexicanos y la naturaleza fantástica y comunicativa
del títere, la creación en el teatro de los títeres de
obras como la de “Comino vence al diablo” eran al
fragor de la necesidad de incorporar al espectador
al compromiso social, hoy aparte de este
necesidad, la asumimos los nuevos titiriteros en lo
humano social con contenidos sobre la democracia,
la justicia, el respeto y tolerancia, además crecen
otras preocupaciones la ecología y la identidad
cultural, lo cual retomamos los titiriteros
mexicanos.
El pragmatismo artístico (nombrado así por el
maestro HENRYK JURKOSWKI, en una entrevista
para el periódico “La Jornada” Cuernavaca 1994).
Visto por el maestro en muchos titiriteros
latinoamericanos, es muy atinado pues es el
resultado de transitar juntos, con sus respectivos
pueblos por un mundo de todos y para todos, con
un arte comprometido con los deseos de justicia de
los pueblos de América.
Tengo la idea que los títeres pueden ser
disfrutados, por todo público, pero en quién
tienen, mejores resultados, como formador. Es con
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