03 En la Ruta del Titiritero | Page 30

comitiva del Presidente destituido Carranza que huía a Veracruz, asesinados todos en el poblado de Tlaxcaltelongo días después. en festividades parroquiales, donde se acostumbraba a recrear escenas de actualidad de la época, se pretendían evocar desfiles militares, orquestas, cuentos y escenas de la cotidianeidad, más que propuesta artística o de carácter contestatario. Ahí el títere se convirtió en mero imitador del humano, de los grupos más reconocida fue la compañía Rosete Aranda fundada en 1835, y después sólo siguieron las marionetas de feria que de cuando en cuando aparecían esporádicamente en las plazas. En 1922 lanzo junto a otros poetas el manifiesto estridentista, influenciado por las vanguardias literarias europeas del “Dadaísmo y el Surrealismo”. En 1929 viaja a través de Estados Unidos para llegar al Congreso de Frankfurt de La Liga de Artistas y Escritores, Revolucionarios, viajando de la Unión Soviética a Moscú donde conoce la sede del “joven teatro” que también se realizaban espectáculos para niños, ahí conoció los títeres. Segunda aparición. La reaparición de Guiñol en América, fue durante la intervención francesa en México del periodo de 1862-1867, cuando gobernaba la monarquía impuesta de Maximiliano, y como parte del ejército invasor francés venían algunos titiriteros. Su influencia en la cultura popular fue muy reducida, pues sólo surgió un grupo llamado Juan juanillo su esposa Nanacota (formado por una pareja) que trabajaban el títere de guante, que pronto se perdió sin dejar herederos, quedando sólo las marionetas de feria y sus recreaciones costumbristas, para un público más interesado en los mecanismos de animación, que en los contenidos de las historias. No se sabe si fue por la censura férrea de la dictadura porfirista, pero no es hasta después de la revolución al fragor de movimientos artísticos comprometidos con el proceso revolucionario que reaparecen con fuerza y apoyo del estado. En 1932 sentó las bases de lo que hoy es el teatro de títeres en México, junto a los estridentistas que quedaban y otros artistas, elevaron la dimensión y el impacto de los títeres a una política educativa del estado durante el periodo de 1932 a los años 1946. Al final los burócratas de la educación al ver que no les menguaba su espíritu revolucionario, y a partir de esta última fecha los gobiernos ya sin este espíritu de compromiso social, les fueron quitando a los titiriteros los apoyos y muchos ante la cerrazón oficial se dedicaron de nuevo a sus trabajos poéticos, otros nunca abandonaron los títeres. Los títeres en América (Las tres apariciones del muñeco de guante en México). Primera aparición. Antes de la llegada de los europeos a América, la existencia del títere era ya vieja aunque circunscrito al ámbito mágico, pertenecía al ritual aunque se manejaban en algunos lugares como en los mercados callejeros. Su acción fundamental fue en lo ceremonial, en el ritual precortesiano, antes de la llegada de los europeos con su intromisión en el continente con violencia y enfermedades, que fue de tal impacto la brutalidad, que la población nativa de América se ve reducida de 100 millones a sólo diez en la primera década de dominación y conquista, en ese entonces fue que en la tropa que acompañaba a Cortés venían dos titiriteros, cuya función era divertirlos en los descansos entre el saqueo y muerte. De ahí se pasó a su uso para la evangelización de los indígenas durante la colonia por la iglesia católica, pero en