18 de octubre de 1626
Estoy completamente exhausta y súmamente feliz; hoy he acompañado a mi esposo a hablar con Antonio, el hombre
de la cuadrilla de San Luis Potosí, y ahora se ha vuelto su socio para fundar haciendas de beneficio. Ya
comenzaron con los planes para su establecimiento en el Real de las Sabinas y están tan emocionados que afirman
que serán “una de las mejores que hay en todo el reino”.
22 de noviembre de 1626
Hemos atravesado una situación un tanto difícil, las congregas han aumentado y no nos alcanza para mantener
la hacienda. Aún así, Bernardo me ha regalado un hermoso vestido de China que adquirió en el tren de carretas
de Juan de Espíndola, un madrileño que ha causado gran auge en esto del comercio. Hoy tenemos una visita con
Antonio por la tarde para ver el progreso de su sociedad y he decidido usar el vestido. Al final de todo, Bernardo me
ha tranquilizado un poco y tengo confianza en que las cosas mejorarán dentro de poco.
3 de mayo de 1627
Se siente un poco distinto escribir aquí otra vez, después de todo ha pasado bastante tiempo. Es sorprendente cómo
pasamos de tener tan poco aquí a ser uno de los matrimonios más importantes de la región. Bernardo es ahora
parte de los cargos de república y aunque fue un proceso bastante difícil, ahora estamos bien y todas las personas a
nuestro cargo lo estarán. Sé que siempre fui parte de la nobleza y quizás no entienda todo lo que los campesinos
sufren y pelean en su día a día, pero Bernardo alguna vez estuvo donde ellos, nunca olvida sus raíces y sé que su
corazón siempre lo ayudará a decidir lo mejor para ellos.
Fundamento histórico:
Los criollos peninsulares no encontraban nada atractivo en el norte y sólo algunos grupos se aventuraron a
descubrir las riquezas del Nuevo Reino de León. Los primeros pobladores forjaron las Siete Ciudades después
de la tercera etapa de población en 1596 e iniciaron un proceso de gran crecimiento económico basado en un
sistema mercantil y ganadero.
En 1626, por órdenes del gobernador Martín de Zavala, comenzó el repoblamiento de la Villa de San
Gregorio de Cerralvo. En ella fue donde se impulsó el trabajo en minas, lo cual permitió el crecimiento
económico de Monterrey, pues obtenían mano de obra barata de los indios chichimecas, quienes eran tratados
por superiores de forma discriminatoria aunque con los beneficios de la clase trabajadora. Además, durante la
misma época, se comenzó la expansión de movimientos comerciales de productos externos, a cargo del
madrileño Juan de Espíndola así como el surgimiento de distintos oficios como carpinteros, espaderos,
barberos, ensambladores, sastres, entre otros.
Monterrey se regía bajo un sistema de encomiendas (renombradas como congregas), lo cual permitió
una mayor organización así como la distribución de tierras y beneficios a los distintos sectores sociales,
particularmente a la hidalguía; a este grupo sólo pertenecían conquistadores y personas ajenas solo podían
acceder a través de matrimonios con las hijas de los conquistadores.
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