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la góndola, curiosamente me dejo en frente de un museo llamado Versalles, y yo como amante del arte decidí entrar ahí. No sé si fue el destino, que me llevó a un lugar tan sorprendente e increíble, vi muchas obras de la cultura Italiana además de la Vanidad, a mi parecer, la quinta mejor pintura que he visto. Saber que durante toda mi vida, nunca había visto obras tan bellas, como las que he visto en este viaje, que parece que es un sueño y no la realidad.

Ya cuando estaba a punto de salir del museo, vi a una mujer de espaldas, y me emocioné demasiado porque al parecer era igual a mi hermana afuera de una florería. Corrí hacia ella pero cuando, la agarre del hombro y la voltee, me di cuenta que no era ella, solo era una mujer muy parecida a ella. Después de una sincera disculpa me alejé cabizbajo sin voltear atrás.

Lo debí de suponer que no era ella. Algo dentro de mí me lo había dicho ¿Qué haría ella en Venecia? Mi tonta mente engañandome de nuevo. Pero la ilusión de que estaba ahí, que de todos los lugares ella me encontraría en Venecia me alegró por un segundo, al menos me hizo recordar un sentimiento que no había vivido hace mucho tiempo y que tristemente, por más que mirara a la fotografía en mi cartera, no sería lo mismo que poder escuchar su dulce voz llamándome con esos apodos horribles que me había puesto cuando solo éramos unos pequeños cuya única preocupación era que el día fue perfecto para salir a jugar. Ese día por la noche recordé a mi familia y todas las buenas experiencias que viví con ellos, y a pesar de que ya no están a mi lado, estoy orgulloso de haber sido parte de su familia.

Pasé algunos días más en la bella ciudad de Venecia, y después fui al aeropuerto, y compre un boleto premier para el país de México, ya para poder disfrutar un poco más de estos días que he viajado por muchos países.

Al fin, ha llegado el gran día de viajar hacia el país de México, ha sido un viaje cansado y con muchas travesía pero llegó el ansiado momento de conocer uno de mis países favoritos, uno de mis más anhelados sueños. Un lugar que encierra cultura, calidez y alegría.

Su comida, su gente, sus tradiciones, sus fiestas, sus costumbres, al fin descubriré los secretos y mitos de la cultura Mexicana. Recuerdo haber visto documentales y películas acerca de México, sin embargo la gente no lo describe como verdaderamente es, adiós a los sombreros, desiertos y el tequila; México oculta muchos más secretos y estoy ansioso, la gente luce alegre, dicen que la comida es deliciosa, una de las mejores en el mundo la cual dicen es un patrimonio cultural y los rituales y costumbre s que aún se mantienen, es increíble. También conoceré una escultura magnífica, la cabeza Olmeca un símbolo muy representativo de los mexicanos.

Despierto con la luz del día que llega directamente a mi ventana, arreglo mis maletas, y me dirijo al lobby del hotel. Espero con ansias al transporte, el cual me llevara al aeropuerto internacional de Venecia, me siento y le doy un sorbo a mi café mientras investigo un poco más acerca de mi siguiente destino. Un poco retrasado llega mi transporte, estaba muy preocupado de no llegar a tiempo y perder mi vuelo. ¡Justo a tiempo! El avión estaba a punto de despegar, llegué corriendo y registre mi equipaje, subí al avión y muy entusiasmado tome asiento. Me quede dormido todo el viaje y cuando llegue fue espectacular, sentí una sensación increíble, inexplicable, había llegado a México, algo que había esperado desde mucho tiempo atrás.

Cuando llegué al hotel todo era muy impresionantes, algo único. Sus calles y casa antiguas, viejas y culturales. La gente muy amable y cálida, alegre y entusiasta. Todo era muy pintoresco e inigualable, el hotel era una estructura muy artesanal, llena de colores y un ambiente alegre.

Estaba más contento como que nunca lo había estado, no me hacía falta nada, me sentía como en casa. Por la noche, camine un poco y probé varios platillos típicos mexicanos, probé: pozole que es como caldo picante con carne o pollo con maíz, también probé los tacos uno de los platillos más reconocidos en el mundo y probé sopes, son como una especie de tortilla de frijoles con queso y salsa. La comida fue deliciosa, quede encantado con la comida. Cuando regresé al hotel, tome un baño y después me fui a la cama, ya que al siguiente día me dirigiría a ver la “Cabeza Olmeca” y un largo y sorprendente viaje me esperaba.

Desperté a las 5 de la mañana, tenía sueño pero las ganas por descubrir me llenaban la cabeza de ideas maravillosas. Baje a desayunar. .Cabe aclarar que el hotel, si bien no sería elegante, era cálido. Unas cuantas pinturas coloridas que decoraban cada una de las paredes, el tono naranja que las envolvía y la gente que me daba la más sinceras de las bienvenidas. No necesitaba alojarme en un hotel de lujo para vivir la cultura mexicana en todo su esplendor. Estaba más que perfecto así, sientiento aquel calor mexicano tan distintivo. a que yo iba hasta Veracruz, un estado de México, en el cual vería la gran escultura. Me esperaba un viaje un poco largo, aproximadamente de 4 horas, pero a mí eso no me importaba, yo estaba intrigado por averiguar más sobre la cultura y aprender más del tema. Cansado, llegué y pronto un guía se acercó a mí para explicarme y guiarme durante mi visita. Rápido llegamos al lugar donde la cabeza se encontraba, era un sueño completamente, la escultura era totalmente diferente a las fotografías, era aún más impresionantes y grande de lo que yo imaginaba.

Todo era muy interesante, aprendí muchas cosas sobre la cultura Olmeca, el guía me contó un poco de su historia. Me dijo que la cultura Olmeca había sido una un civilización antigua precolombina que habitó en las tierras bajas del centro-sur de México, durante el periodo Preclásico Medio mesoamericano, aproximadamente en el estado mexicano de Veracruz y Tabasco en el istmo de Tehuantepec. La cultura Olmeca tuvo una muy amplia influencia ya que sus obras de arte de esta civilización también se encuentran en El Salvador. Los olmecas se desarrollaron entre los años 1200 A.c hasta alrededor del año 400 a. C. Y por