Las dos personas se miran y comentan algo entre ellos, le dicen “Gracias San Martín, no lo habíamos pensado” El General satisfecho sigue su camino.
Mientras compraba, vio a alguien tocando toda la fruta que la señora estaba vendiendo, entonces, San Martín se acerca y le dice: - “Señora, no puede estar manoseando toda la fruta que está para vender, podría contagiarse o contagiar a alguien con el virus”.
La señora confundida responde, pero entonces cómo elijo la fruta que quiero llevar a mi casa.
Puede verla de lejos y solicitarla a la vendedora, respondió San Martin.
- ¿Y si tiene el virus, como me lo quito? San Martin saca de su bolsillo una pequeña botellita de alcohol y le pone un poco a la señora, y dice: -así, matará cualquier virus que tenga, pero es mejor lavarse las manos con agua y jabón.
San Martin se despide y compra lo necesario en la tienda. Mientras volvía a su casa, observaba a su alrededor, podía ver cómo la gente aprendía a respetar a los demás. Usaban barbijos, tenían distanciamiento social y no tocaban nada.
“Cuidarte vos, es cuidar a los demás”
QUÉDATE EN CASA