Era un día tranquilo y Don José de San Martín tenía que ir de compras. Se pone su barbijo, guantes de látex y se lleva su alcohol de mano. Iba caminando por la calle cuando vio a una persona sin barbijo y le preguntó:
- ¿Por qué no tienen barbijos? uno de ellos responde
-No puedo comprarme un barbijo, son muy caros. responde uno de ellos, los barbijos baratos no sirven, agregó compungido.
Entonces San Martín decidido, le compra el mejor barbijo que encuentra, y se lo da al señor.
Siguió caminando hasta que vio a dos personas que se abrazaban y les dijo que no se abrazaran, debían mantener la distancia.
La mujer, enojada, le pregunta: - ¿Por qué no podemos?, a lo que San Martín, respondió “hay que mantener la distancia entre las personas para evitar los contagios”
El hombre que la acompañaba lo mira fijo y le dice, es mi pareja, tengo todo el derecho a abrazarla.
“No se lo voy a negar señor” dijo San Martín siendo muy amable, pero si se abrazan, tanto Ud. como ella, se podrían contagiar con el virus”
“San Martín en tiempos de pandemia”