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Lunes: Hoy es mi primer día de escuela. Estoy re nerviosa, porque todavía no conozco a nadie. Espero causar una buena impresión.

Ya llegué al colegio y hay una chica. Me voy a acercar.

-Hola, ¿cómo estás?. La chica me miró y comenzó a reirse.

-¿Me estás hablando a mí?

Entonces me fui un poco triste al aula. Pero antes de entrar, un chico me dijo:

-Tranquila, esa chica se llama Tamara, siempre trata así a la gente: Mi nombre es Jake.

Yo le contesté: Mi nombre es Mía.

Luego de unos días, Jake ya era mi mejor amigo. Salimos de la escuela y apareció un chico muy lindo. Yo me animé y fui a hablarle ¿pero adivinen qué? Había un charco de barro ahí. Y adivinen otra cosa más, me caí en ese horrible charco. Todos se reían de mí. Me sentí muy avergonzada. Jake me acompañó a mí casa.

Martes: Iba caminando para la escuela y escuché un ring, era el timbre de una bici y yo de tonta no me corrí. La bici me pasó por encima. No me pasó nada ¡por suerte! Pero quedé dolorida todo el día y justo tenía gimnasia en la escuela. No correr un metro porque me caí.

Miércoles: Mañana es mi cumpleaños, pero por mala suerte también era el de Tamara y al parecer, ya me ganó co las invitaciones. Ya se la entregó a cada alumno de este planeta.

Jueves: Mi cumpleaños se postergó para mañana gracias a Tamara, pero lo bueno es que ahora tengo más tiempo para los preparativos de la fiesta. Salí de la escuela y fui a comprar ropa. Tardé como un año en elegir, entonces busqué en mi mochila mi billetera y no estaba.

Me enojé y me fuí dando un portazo.

Viernes: Estaba súper apurada, tenía que comprar todo, pero esta vez con billetera. Jake me acompañó a mi casa y repartió las invitaciones, mientras yo compraba las cosas.

Volví y ya era la hora. Todos estaban llegando.

Se acercó Tamara y me dijo:

-Perdón, no tendría que haberte tratado así.

Y yo le contesté:

-Está bien, te perdono.

A partir de ese momento, mi semana mejoró. ¡Hay que ver cómo me va la semana que viene!

Michelle.

¡QUE MALA SUERTE!