Había una vez una niña que sólo tenía papá, que la amaba mucho como sus amigos y profesores. En las pruebas se sacaba 9,50 y 10, pero no estudiaba, cuando lo hacía se sacaba 7,50 y 8.
Su papá le compraba todo lo que quería: caramelos, juegos y barbies.
Pero en una prueba para la que había estudiado se sacó un 3,50. A partir de ese día su papá no le compró tantas cosas y le dijo: "Si tan sólo, te pusieras un ratito en mi lugar".
Fin
Tiago
SENTIMIENTOS Y SENSACIONES