ZITTO ! Septiembre 2013 | Page 28

Si buscamos el significado de la palabra en el Diccionario de la lengua española encontramos varias definiciones, entre las cuales destaca la siguiente: “Música: Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente.” Otra definición habla sobre armonía, ritmo y melodía. Y sí. Una parte importante de la música es eso, sin lugar a dudas. Resulta difícil imaginar algún género que no utilice estos elementos. Pero la definición no está completa. Comencé el texto preguntándote ¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas la palabra música? Seguramente muchas cosas se te ocurrieron. Pero te pregunto ahora, ¿alguna de ellas se menciona en las definiciones que acabo de citar? Tal vez una o dos palabras. Pero te aseguro que tu definición personal, la que habla sobre la música que a ti te gusta escuchar, no está incluida. Todo lo anterior lo escribo porque es común caer en el error de que sólo cierto tipo de música es bueno y que sólo ciertas personas pueden disfrutar de determinados géneros. O que está mal o bien escuchar algo en específico. La música existe para disfrutarse, antes que cualquier otra cosa. Para generar emociones en cada uno de nosotros. Sentimientos personales e intransferibles. Si después queremos analizarla y opinar sobre ella, perfecto, no hay nada de malo en ello. Pero debemos recordar que no a todas las personas nos debe de gustar lo mismo. Lo que dicen los críticos y libros de teoría son simples opiniones. En la música, a diferencia de otras disciplinas, no hay nada fijo, nada establecido. Eso es lo maravilloso. Así que olvidémonos de definiciones y clasificaciones y dejémonos llevar por el placer de escuchar música. Cierro este texto con una recomendación musical. ‘Scheherezade’ de Nikolái Rimski-Kórsakov, músico ruso de finales del s. XIX e inicios del XX. ZITTO! 16