nacer: nada nos pesa, llegamos a este mundo | |||
hambrientos de guardar fragmentos de este nuevo lugar al que llegamos. Pero el tiempo |
VANESSA YARESLI PRIEGO |
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no es nuestro amigo. Crecemos y poco a poco | |||
esa mochila que cargamos diario para ir a la | |||
escuela se vuelve muchísimo más pesada. Ya | |||
no vamos con ilusión a ver a nuestros amigos, | |||
es más … muchos se han vuelto desconocidos. | |||
Tenemos certeza en algo: regresaremos a casa | |||
con nuestra mochila a cuestas. | |||
En este punto, sentimos el peso de la vida en | |||
nuestros hombros. Hay que escoger una carrera, una universidad y, muchas veces, irse a miles de kilómetros de casa. Tendremos una mochila, cierta y seguramente. Andaremos entre los pasillos de un nuevo edificio que |
Tabasqueña enamorada de la Ciudad de México. El amor a las letras ha estado conmigo por muchos años y lo descubrí gracias a mi mamá: |
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promete formarnos para un futuro. La momi |
principal |
inspiración |
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chila ya está muy llena, pesa demasiado y nos |
y |
quien me ha motivado |
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empieza a doler más de lo común. Intentamos recordar en qué momento se volvió tan pesada pero es casi imposible. Su peso fue aumentando en silencio, con los pequeños pasos de un infante. La mochila nos aplasta, nos |
a seguir mejorando. Estudio la carrera de Comunicación y poder escribir profesionalmente es mi principal aspiración. |
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sofoca y estorba. Ya no somos capaces de cambiar la mochila y todo se | |||
resume a dos opciones: matar o asesinar. Matar nuestra carga para poder | |||
respirar y sobrevivir o asesinar perdiéndonos en los recuerdos embriagantes | |||
que solo invitan a la tristeza, mas representan un dolor exquisito | |||
del cual casi ningún humano sale entero. | |||