Zaguán Literario Zaguán Literario 02 | Page 52

buscar la conquista interna para ayudar al otro (pues si nosotros mismos de la responsabilidad al ceder su libertad y voluntad a convencionalis- estamos turbados y no dominamos los impulsos violentos, somos parte mos sociales y rebajar su género para competir y sobresalir. La mujer que del problema, alimentamos la violencia). quiera hacer un cambio positivo debe de reconciliarse con ella misma y Un ejemplo es el de la mexicana inquisidora que maltrata a otra. En una buscar crear, ayudar a otras mujeres que corren peligro o, sencillamente, cultura de machos, quizá teman perder los beneficios que el sexismo trae no volverse un obstáculo para las que la rodean. consigo, o sea la cultura de hostilidad entre mujeres que han adquirido; En cuanto al desorden político que nos aqueja, el individuo que desee de cualquier manera es desconcertante que las que pueden poner un alto participar en una verdadera democracia, y evitar que la intolerancia des- a este tipo de violencia sean cómplices de la rigidez y a veces crueldad de emboque en violencia social y política, debe estar dispuesto a escuchar y la que son víctimas. Viven en un acondicionamiento en el que la violen- a ser crítico y reflexivo incluso con sus propios ideales. cia e inequidad son normales o quizá deseables. En estos y muchos de los problemas que nos afectan como sociedad sólo “El machismo es una conducta que no tiene fronteras, pero la tendencia podemos encontrar soluciones al aceptar la parte que nos corresponde de a no aceptarlo por parte de las mujeres en otros países define una gran la fractura. Sólo un hombre completo y realizado puede mirar al otro y diferencia con la realidad cotidiana que se percibe ―en México―” (Fe- tender su mano. La educación es sólo una parte de la solución ya que, el rrer Pérez, V. & Bosch Fiol, E., Violencia de género y misoginia) sujeto, además debe tener la voluntad de mejorar y la consciencia de la De nuevo, solo la misma víctima puede generar un cambio, y carga parte necesidad de contribuir a la sociedad. Así la propensión a la agresión será menor, o en su defecto, la agresividad se verá inhibida por otros valores y enfocada a una solución positiva y creativa. mo, y sobre todo, confrontar nuestra responsabilidad y libertad emocional y psíquica para construir una mejor sociedad; como un humano completo, libre, independiente y creador. “En el acto de amor, yo soy uno con todo y, sin embargo, soy yo mismo” (Fromm, E., El arte de amar). MELISSA JUÁREZ MORA Melissa Juárez Mora estudia el cuarto semestre de Comunicación en la Universidad Panamericana. Le gustan el terror y la sátira; su cuento favorito es Berenice de Allan Poe y le encanta la película El hombre elefante. Prefiere usar su segundo apellido porque sue- na al de Bianca Perez-Mora, diva y activista nicaguarense. 51 52 Finalmente, se debe buscar una reconciliación con la naturaleza y el próji-