Biografía de un aborto
El perro que quería ver en colores
Alejandra Cárdenas
Nuestra historia se desarrolla en un mundo de simples ideas, donde los conceptos
esperan pacientemente su turno para ser algo. La ilusión del concepto siguiente en A este perro le habían dicho toda su vida que era
la lista por la oportunidad que habrá de lograr grandes cosas es inmensa. Pues le imposible que pudiera ver más de dos colores:
han prometido calor, sonrisas, aventuras -caídas también, por supuesto- pero es- blanco y negro, o negro y blanco si así lo prefieren.
pecialmente un mundo lleno de posibilidades. Toda su existencia ha visto avanzar “Es mentira” pensaba. El cielo es azul, las man-
la larga fila y se da cuenta que, como cada quién tiene potencias distintas, segu- zanas rojas, las naranjas naranjas (¡cuánta gracia le
ramente tendrá un camino distinto. Esto le intriga muchísimo, desearía saber ya causaba esto!) y el pasto verde.
cómo será todo, le gustaría empezar preparado. “Entonces, ¿de qué color eres tú?” siempre le preguntaban. Eso no lo sabía, nunca
Le llaman por fin a aparecer y lleno de emoción se planta. Ha llegado el momento, había escuchado a un humano mencionarlo. Hasta ahí se dio cuenta que solo era
el espacio y el tiempo. Todo lo que sólo en su imaginación vivía, está por hacerse un perro queriendo ver en colores.
realidad: el afecto tan esperado, la compañía tan necesitada y el derecho tan debi-
El invento de los sentimientos
do. No sabe exactamente qué sucederá con su tan pequeño ser, pero está dispuesto
Sarahí Martínez
a sobrellevar lo que sea necesario para ser alguien.
Pero… ¿qué es lo que siente? De esto no le habían contado nunca, no recuerda
Dicen que hace mucho existió un ani-
haber escuchado del frío que siente en estos momentos. Aunque no comprende
mal muy inestable, que cambiaba en
muchas cosas, sabe que algo no está bien y no es normal lo que sucede. De pronto,
cuestión de segundos a algo que pare-
el frío se convierte en un dolor abrasador, poco a poco las esperanzas de su ser se
cía otro animal. A veces se ponía rojo
hacen polvo. Ahora todo es oscuro y cualquier posibilidad que existía del bien se
grana, su voz se hacía grave, hablaba
ha esfumado.
en tono elevado y su ceño se fruncía.
En ocasiones su piel lucía azul cual cielo, y lágrimas
se asomaban por sus grandes ojos, al tiempo que iba
cabizbajo. Otros días lucía una gran gama de verdes con una
Veinteañera originaria del Norte de México y alegre turista de esta ciudad. Estudio
línea blanca y curva en su rostro. Ocasionalmente se tor-
Comunicación y quiero dedicarme a escribir guiones. Mi libro favorito es El Esbirro
y puedo pasar días enteros escuchando música Indie Rock. Creo que el mundo sería
mejor si todos volteáramos a ver al de al lado.
naba morado y se sentía raro, pensaba un poco menos en el
mundo, y más en otro animal. Con tanto cambio, el camaleón se sentía perdido,
creía que había descubierto un monstruo cuando en realidad había descubierto las
emociones.
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ANDREA GONZÁLEZ SÁENZ