WAS 02 | Page 33

Me besaba tanto, tan rico, tan húmedo. Sus dedos en mi vagina, estimulando mi clítoris. Yo hacía agua entre mis piernas.
Mi lengua en su cuello, mis manos en su piel, luego en su miembro bajo la ropa que aún llevaba puesta. Le ayudé a desvestirse.
Me quería encima suyo. Lo intuí. Abrí mis piernas y lo sentí. Enorme, grandioso, todo mío, todo dentro mío. Sus manos en mis caderas guiaban el ritmo. Delicioso. Era imparable.
No sé si fue el porro o su estímulo pero estaba tan excitada, tan húmeda, tan caliente. No podía parar. Quería más, lo quería todo.
Estando encima suyo y con él adentro, comencé a masturbarme.“ Mirame”, le dije con un ademán casi porno.
Y vino. Exploté en un orgasmo grandioso, sublime. Pero ese fue sólo el primero. La noche era joven aún.
Melisa Adriana Martínez Cel: + 595 972 294 861

Me besaba tanto, tan rico, tan húmedo. Sus dedos en mi vagina, estimulando mi clítoris. Yo hacía agua entre mis piernas.

Mi lengua en su cuello, mis manos en su piel, luego en su miembro bajo la ropa que aún llevaba puesta. Le ayudé a desvestirse.

Me quería encima suyo. Lo intuí. Abrí mis piernas y lo sentí. Enorme, grandioso, todo mío, todo dentro mío. Sus manos en mis caderas guiaban el ritmo. Delicioso. Era imparable.

No sé si fue el porro o su estímulo pero estaba tan excitada, tan húmeda, tan caliente. No podía parar. Quería más, lo quería todo.

Estando encima suyo y con él adentro, comencé a masturbarme.“ Mirame”, le dije con un ademán casi porno.

Y vino. Exploté en un orgasmo grandioso, sublime. Pero ese fue sólo el primero. La noche era joven aún.

Melisa Adriana Martínez Cel: + 595 972 294 861