War Airsoft Magazine - Versión Digital Edición 3 | Page 21
Se presume que el accidente fue producto de un disparo
al azar.
Fue rescatado por sus compañeros, quienes relataron
posteriormente que “la mitad de su cara había
desaparecido”. El impacto lo dejó en coma hasta que
volvió en sí siete días más tarde, el 13 de marzo, fecha en
la que se firmó la paz entre la Unión Soviética y Finlandia.
“Tras la guerra, fue ascendido de cabo a teniente
segundo por el mariscal de campo Carl Gustaf Emil
Mannerheim.
Ni antes que él ni posteriormente soldado alguno ha
obtenido un ascenso en circunstancias tan dramáticas
en la historia militar de Finlandia”, relató una breve
biografía de Simo Häyhä’.
El francotirador tardó varios años en recuperarse por
completo de la herida causada por el proyectil que le
atravesó la mandíbula y le arrancó la mejilla izquierda.
Tras la Segunda Guerra Mundial, pasó el resto de su vida
dedicado a la agricultura, a la caza, sobre todo de alces,
y a la cría de perros. En varias ocasiones se le fotografió
cazando con el entonces presidente
finlandés, Urho Kekkonen.
“El impacto de Simo y de hombres como él hizo que los
rusos pagaran caro por la invasión. Mientras que
Finlandia perdió 22.830 hombres, a Rusia le equivalió
la vida de 126.875 y 1,5 m de fuerza invasora fuerte”,
recogió The Telegraph, en abril de 2006.
“Practicando”, respondió el exsoldado finés en una de
sus últimas entrevistas concedidas (1998) a la pregunta:
“¿Cuál era el secreto para llegar a ser un buen tirador?”.
En cuanto a su indiscutible y pavoroso récord, señaló:
“Hice lo que se me ordenó lo mejor que pude”.
Simo Häyhä falleció de muerte natural en un asilo para
ancianos veteranos de guerra ubicado en una aldea
llamada Ruokolahti, en el suroriente de Finlandia, cerca
de la frontera con Rusia, a los 96 años.
Redacción extraída de un articulo de la Revista SOHO.