War Airsoft Magazine - Versión Digital Edición 3 | Page 19
La muerte blanca o en finés “Valkoinen Kuolema”
fue el apodo que se ganó el soldado Simo Häyhä,
este hombre tenía varias tácticas que utilizaba para
no ser detectado, unas de estas tácticas incluían
la construcción de fuertes de nieve compacta, esta
nieve compacta delante de su posición mitigaba las
vibraciones al disparar. También llenaba su boca
de nieve para no ser detectado por la expulsión
de humo frió; y curiosamente, su corta estatura
(1,52 m) le sirvió efectivamente para escabullirse
con más facilidad.
Utilizando un Fusil M28 Pystykorva, un estándar del
fusil soviético Mosin-Nagant tiene la costumbre de
usar solo miras de hierro, sus propósitos eran ser
un blanco de menor tamaño para sus oponentes en
el fuego cruzado y así no elevar tanto la cabeza; no
ser delatada su posición por el reflejo del sol en el
lente y aumentar la precisión, pues el telescópico
se empañaba fácilmente en temperaturas extremas.
El record que impuso fue
de 505 bajas de soldados
enemigos, otras fuentes
le adjudican más bajas;
algo que no es oficial
porque el recuento diario
de las bajas se llevaba
a cabo en el campo de
batalla por los mismos
francotiradores.
En términos matemáticos, el ‘eficaz’ tirador eliminó
a 4,8 mortales por día, casi cinco vidas en 24 horas.
Paradójicamente, el exabrupto lo catapultó entre sus
lanzas y lo bautizó como el mito mejor guardado de
la guarnición finesa.