Voltaje/Resistencia Carena | Page 11

PRÓLOGO He pensado que el mejor momento para escribir acerca de ti y de lo que significa tu primer hijo era ahora, al despertar. Y es que creo que es una buena analogía para las y los que no saben muy bien qué se van a encontrar en las páginas siguientes, pero también para quienes te conozcan el mismo poquito que te conozco yo. El refugio de quien nunca puede escuchar un sincero «yo te conozco de verdad» es porque está en constante evolución. Quien presume demasiado de lo conocido al recorrer, nunca pisó con firmeza. Dormir, esa suspensión de las funciones sensoriales y de los movimientos voluntarios en la que pasan cosas sin ser conscientes. Nuestro cuerpo se recupera y nuestra mente se calma, en el mejor de los casos. Puede ser que lo primero que veas al abrir los ojos sea la cabeza de la persona que quieres o la almohada vacía, pero fresquita. Puedes despertarte pensando en todo lo que tienes que hacer porque hasta soñaste con ello. Igual que puedes despertarte y que lo primero que veas sea un montón de apuntes doblados por las esquinas del intento nefasto que hiciste anoche por quedarte estudiando. Puedes despertarte y no ver nada, como si despertar no hubiese tenido sentido. Quien entiende, entendió. Estas son las peores mañanas. Todo se queda muy grande y pequeño a la vez. Para estas mañanas yo tengo a Carolina y, ahora, vosotras y vosotros también.