Vigésimo primer Informe de Calidad de Vida en Bogotá Informe-Calidad-De-Vida-2019 | Page 238
Informe de Calidad de Vida en Bogotá
Medio Ambiente y Sostenibilidad
Conclusiones y recomendaciones
» » Con base en los resultados de los indicadores de
calidad ambiental plasmados en este informe de
calidad de vida para el año 2018, es posible iden-
tificar una serie de aspectos que han avanzado de
manera satisfactoria en este periodo y otros que,
por el contrario, no han avanzado o han retrocedi-
do. Así mismo, temas que representan un vacío de
información sobre la calidad ambiental de la ciudad.
Para el primer caso, cabe destacar las reducciones
registradas en el promedio total anual en los indi-
cadores de calidad del aire en cuanto a la concen-
tración de PM10 y PM2.5, así como una disminución
en las concentraciones de dióxidos de azufre (SO2),
que habían registrado un incremento en 2017. Igual-
mente, la disminución en la cantidad de sólidos sus-
pendidos totales (STT) y de la Demanda Biológica de
Oxigeno (DBO) en cuanto a la calidad del agua en
las 4 cuencas que son monitoreadas en la ciudad.
También se destaca el significativo incremento en el
aprovechamiento de residuos sólidos en la ciudad,
el cual pasó del 15,5% al 25,1%.
» » Sin embargo, llama la atención cómo algunos de es-
tos avances al ser analizados de manera desagre-
gada a nivel espacial, muestran con detalle algunos
aspectos que no tuvieron un avance comparable. En
términos de la calidad del aire, es necesario seña-
lar que el material particulado, tanto PM10 como
PM2.5, mostró en 2018 valores aun por encima de
lo establecido por la norma nacional o que también
aumentaron en localidades de la ciudad como Car-
vajal, Kennedy, Tunal y Usaquén, superando lo es-
perado como aceptable en cuanto a los riesgos que
esto implica para la salud de los habitantes de estas
localidades. Adicionalmente, se registró un aumento
significativo, en comparación con el año 2017, en las
concentraciones de Ozono Troposférico (O3) y Dióxi-
do de Nitrógeno (NO2). De igual forma, se presenta
un importante retroceso en los valores que definen
la calidad del agua de todos los ríos que son monito-
reados en la ciudad (QWI), algo que se corrobora en
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los kilómetros de río que se pueden considerar en
estado excelente y bueno, así como el incremento
en aquellos considerados en estado pobre. De otro
lado, se evidencia un ligero cambio en la tendencia
a la disminución en el consumo de agua per cápita
en la ciudad, fenómeno que venía ocurriendo desde
hace varios años. Así mismo, aunque se evidencia
un número mayor de árboles en la ciudad, hay una
disminución importante en la cobertura total y el
déficit de arbolado en localidades como Tunjuelito,
Bosa y Ciudad Bolívar.
» » Finalmente, es importante enviar un mensaje so-
bre una serie de temas que registran grandes va-
cíos en la información necesaria para comprender
y tomar decisiones sobre el ambiente y la calidad
de vida urbana en Bogotá. Llama la atención, por
ejemplo, la carencia de información sobre los nive-
les de contaminación auditiva de la ciudad o sobre
la contaminación visual en la misma, elementos
fundamentales en la sostenibilidad de la ciudad.
Sin embargo, la Administración avanza en el desa-
rrollo de estudios y redes de monitoreo que buscan
suplir estos vacíos y generar una vigilancia perma-
nente sobre estos aspectos. Adicionalmente, se si-
gue encontrando un importante vacío de informa-
ción en relación con el área verde por habitante, un
elemento fundamental que, de acuerdo con la OMS,
es un factor relevante en la calidad de vida urba-
na. Esta medición se ha venido haciendo de mane-
ra discontinua y no se reporta desde el año 2015.
Finalmente, persiste la carencia de información
verificable e histórica sobre la supervivencia, mor-
talidad y éxito en la rehabilitación de las especies
de fauna y flora silvestre que ingresan al centro de
recepción que tiene el Distrito para especies prove-
nientes de todo el país afectadas por el tráfico y la
tenencia ilegal. Así mismo, es inexistente la infor-
mación sobre flora y fauna nativa de la ciudad que
no cuenta con una línea base ni con indicadores de
seguimiento sobre su estado de conservación.