Vigésimo primer Informe de Calidad de Vida en Bogotá Informe-Calidad-De-Vida-2019 | Seite 115

Informe de Calidad de Vida en Bogotá Salud Pública Vigilancia del estado nutricional El SISVAN es un subsistema de vigilancia epidemio- lógica de la Secretaría Distrital de Salud que funciona desde el año 1998. Éste permite monitorear el estado nutricional de la población a través de la toma de medi- das antropométricas, como el peso y la talla, que, junto con la edad, permiten estimar la malnutrición por ex- ceso o déficit. Ello, según la Organización Mundial de la Salud, cumple con los criterios técnicos de objetividad, simplicidad, especificidad, sensibilidad y economía (1). Este subsistema vigila el estado nutricional de los si- guientes grupos poblacionales: niños y niñas menores de 10 años, mujeres en período de gestación, adultos mayores de 60 años y escolares de 5 a 17 años. La información del subsistema sobre el estado nu- tricional de los menores de 5 años se obtiene a partir de las consultas de crecimiento y desarrollo y de pe- diatría de 226 IPS públicas y privadas. Del total de IPS habilitadas en el Distrito para consulta de crecimiento y desarrollo (268), el 84% genera el reporte; cada IPS tiene la responsabilidad de reportar, como mínimo, el 90% de sus consultas. De esta forma se obtiene el dato poblacional para la ciudad, lo cual es consistente con lo que se ha reportado en encuestas como la ENSIN. A partir de la sistematización y registro en el sis- tema de información, el cual está administrado en el software Epi_info versión 6, se hace un proceso de de- puración automatizado teniendo en cuenta los criterios estándares de la OMS para obesidad, sobrepeso, peso adecuado, bajo peso y desnutrición (aguda, crónica). Este subsistema permite identificar consultas y perso- nas únicas, dado que incluye la variable de identifica- ción del usuario desde el año 2005. A finales de 2016, el Instituto Nacional de Salud (INS), por medio del sistema de vigilancia nacional (SI- VIGILA), incluye el evento 113 – desnutrición aguda-, el cual se notifica su incidencia, en menores de 5 años, a partir de las medidas antropométricas anteriormente descritas e ingresa al sistema a través de confirmación clínica, de acuerdo con los criterios establecidos a nivel nacional. La desnutrición aguda se reporta como preva- lencia de casos notificados (2,3). Organizaciones a nivel internacional, como UNICEF y OMS, han utilizado la prevalencia en menores de cin- co años como indicador de desnutrición (4,5). En Co- lombia, ciudades como Medellín y Cali han avanzado, al igual que en Bogotá, en el diseño e implementación de 115 sistemas de vigilancia epidemiológica propios de esta condición (5,6), lo que permite identificar más casos que otras fuentes de información como el SIVIGILA y con más frecuencia que encuestas nacionales como la ENSIN. Para el subsistema SISVAN se puede calcular la prevalencia, que para este caso se define como una proporción, la cual tiene en el numerador casos únicos anuales sobre el total de personas únicas atendidas. Sin embargo, a la fecha, se ha venido reportando la preva- lencia tomando como numerador el estado nutricional (retraso del crecimiento, desnutrición aguda, sobrepe- so, obesidad, o peso adecuado) del total de los registros (consultas) y, como denominador, el total de registros (consultas) del subsistema SISVAN para el año. En el año 2018 se evidencia un aumento en el nú- mero de consultas de crecimiento y desarrollo que re- gistran desnutrición crónica en menores de 5 años, lo que conlleva un aumento en la prevalencia. Sin embar- go, la variación del indicador se explica por las múlti- ples consultas que tiene una misma persona durante el año y no porque haya un aumento en los casos únicos. Este aumento es positivo para la ciudad dado que: 1. Refleja que las acciones realizadas desde las dife- rentes dependencias de la SDS y EAPB para mejorar la adherencia a los controles de crecimiento y desa- rrollo han funcionado. Desde el año 2017 tenemos un aumento en las consultas. 2. El sistema de vigilancia (SISVAN) permite identifi- car a los niños menores de 5 años que cumplen con los criterios de desnutrición aguda y bajo peso para realizar gestión del riesgo colectivo e individual; esto ha permitido mantener los casos de mortalidad por DNT en 0. 3. Para el caso de la desnutrición crónica, en el año 2018 la prevalencia de casos únicos disminuye en 4,35% comparado con la prevalencia de casos regis- trados; esta prevalencia (casos únicos) mejora para cada año desde el 2010. En promedio, un menor de 5 años diagnosticado con DNT crónica recibe 2 con- sultas al año. Las diferencias en la forma como se ha calculado y como se debería realizar, se encuentran en los siguien- tes gráficos: