Vida Médica Volumen 77 N°2 2025 2 | Page 39

{ 39 solo es clínicamente injustificable, es éticamente inaceptable. Por eso, hoy reafirmamos nuestro compromiso con todos los y las profesionales que trabajan con personas trans. No están solos. Tienen nuestro respaldo gremial, técnico y ético. No permitiremos que se les persiga por ejercer la medicina con responsabilidad, humanidad y dignidad”, recalcó la Dra. Arriagada. Frente a ese escenario, la ceremonia del orgullo no fue una celebración liviana, sino una respuesta política y gremial. Un recordatorio de que la salud no es solo la ausencia de enfermedades o afecciones, sino un estado de completo bienestar físico, mental y social, como lo dice la Organización Mundial de la Salud en su definición. Que el gremio médico tiene el deber de proteger, de sostener, de acompañar. Que no basta con no discriminar: se requiere construir activamente espacios seguros, afirmativos y respetuosos. Porque no se trata solo de los pacientes. Se trata también de nuestras y nuestros colegas que han sido discriminados por su orientación sexual o identidad de género. Que han tenido que esconderse, disimular, callar. Que hoy, cuando ven al Colegio Médico izar la bandera del orgullo, entienden que no están solos. La Dra. Karla Valenzuela, secretaria técnica del Departamento de Género y Salud, lo expresó con fuerza:“ Acompañar a personas trans no es una postura ideológica ni valórica. Es una acción clínica, fundada en evidencia, que salva vidas. La medicina basada en evidencia debe seguir siendo el estándar en el acompañamiento de las infancias y adolescencias trans”. Y la evidencia está ahí: las terapias afirmativas reducen síntomas depresivos y ansiosos, disminuyen la ideación suicida y permiten a las personas vivir con dignidad. Por eso, el Departamento de Género no solo ha alzado la voz. También ha actuado. En los últimos meses, ha trabajado con diversas sociedades científicas para generar una respuesta articulada frente al debilitamiento institucional del acceso a salud para personas trans. Ha desarrollado el curso de formación " Caminando con orgullo: Población Infantojuvenil LGBTQIA + y Salud”, con más de 2.300 personas inscritas. Y hoy prepara un manual gratuito para ampliar aún más ese impacto. Porque la medicina no puede retroceder. Porque los discursos de odio no pueden marcar la pauta clínica. Porque los silencios institucionales no pueden costar vidas. el instante en que una persona trans o de género no conforme comienza a reconocerse, surge una verdad interior que no se detiene. Es como una danza secreta entre el cuerpo, la mente y el mundo. En ese campo primigenio, donde una niñez se afirma o se quiebra, el reconocimiento y la protección no son gestos accidentales: son actos de poesía con consecuencias vitales. Por ello, afirmar con valentía la protección y la atención con enfoque afirmativo para niñeces, adolescencias y adulteces trans es un acto de rebeldía ética. No se trata de imponer una ideología, sino de responder con evidencia, humanidad y ternura. Cada norma, política o programa que reconoce una identidad trans no solo les protege, sino que fortalece a toda la comunidad, trazando un nuevo pacto social: la dignidad no es privilegio, es derecho”, señaló. Pero además de la emoción, hubo espacio para la recreación: la actividad cerró con la música de la agrupación Sol de Escarcha, quienes deleitaron a las y los asistentes con canciones populares de nuestro repertorio nacional. Además, el Día del Orgullo se conmemoró con actividades en otros regionales del Colegio Médico del país, con ceremonias en Antofagasta, La Serena y Valdivia y un conversatorio sobre el informe de la CEI 57 en el Colmed Santiago. A través de estas actividades, el Colegio Médico reafirma su compromiso con una salud respetuosa de la diversidad. Porque hay médicos que atienden a población LGBTIQA + y que necesitan herramientas, respaldo y protección. Porque hay médicos que son parte de esta comunidad y que merecen espacios libres de discriminación. Porque no hay salud posible si no es para todas las personas. Y porque la defensa de los derechos humanos no es optativa: es parte del corazón mismo de la medicina. Una medicina que no se encoge frente al miedo, sino que se expande en el compromiso ético de cuidar. Por eso, el Colegio Médico seguirá acompañando con orgullo.
UN ESPACIO PARA REFLEXIONAR Y MOSTRARSE SIN MIEDO En una intervención profundamente emotiva, la Dre. Maxim Arancibia, presidenta del Departamento de Género del Colegio Médico La Serena, compartió su experiencia como persona queer. Habló de infancia, de microviolencias, de cómo una consulta médica puede ser también un acto de reparación.“ Las microviolencias no son detalles: son heridas que se acumulan. Es la risa del funcionario cuando escucha tu nombre social. Es la médica que insiste en preguntarte por tus genitales sin necesidad clínica. Es esa sospecha constante de que, por ser quién eres, no vas a recibir el mismo trato”, dijo. En esta línea, también hizo un llamado a sus colegas: a educarse, a revisar sus prácticas, a comprender que construir una salud afirmativa no es un favor que se concede, sino una obligación ética.“ Les llamo a crear una salud afirmativa, donde una consulta médica se transforme en un acto de reencuentro con la propia dignidad. Eso también es orgullo”. En su relato, puso en palabras tantas historias invisibles:“ Desde