Vida Médica Volumen 70 N°1 - 2018 | Page 34

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de salud mental de los centros asistenciales y a instituciones externas, sin fines de lucro certificadas por el Minsal. La atención biopsicosocial debe utilizar un lenguaje comprensible, que genere confianza.“ El equipo debe estar dispuesto a responder todas las preguntas y reconocer que no siempre se tienen todas las respuestas”, señala en la Norma Técnica. La ley involucra a todos los miembros del equipo médico, objetores de conciencia y también para los que no lo son, pues la norma reconoce esta excepción solo para practicar el aborto, pues en las etapas previas al procedimiento, les corresponderá participar a todos.
PRIMERA CAUSAL: RIESGO DE VIDA DE LA MADRE
La Norma Técnica Nacional de Acompañamiento y Atención Integral a la mujer que se encuentra en alguna de las tres causales, redactada por un amplio equipo de expertos médicos, psicólogos, asistentes sociales y asesores técnicos del Minsal, detalla paso a paso qué hacer en cada causal. En la causal uno, por la que en 2014 murieron 56 mujeres en Chile, precisa 15 condiciones clínicas directas – que no son un catálogo, pues siempre prima la evaluación del caso – en las que es posible constituir la causal, como embarazo ectópico complicado o no complicado, muerte fetal in útero, enfermedad neurológica severa que empeora con el embarazo; y condiciones indirectas como enfermedades cardiovasculares, diversos cánceres, entre ellos, de mama, ovario, hematológico; y la aplicación de quimioterapia y radioterapia durante el embarazo. El diagnóstico médico que establece que la continuidad de la gestación representa un riesgo para la vida de la mujer, más la decisión de ésta, constituyen la causal. El Dr. Jorge Becker, ginecobstetra del Hospital de Talca, objetor de conciencia, especialista en embarazos de alto riesgo, explica que“ antes la decisión la tomaba el equipo médico. Ahora hay que preguntarle a la paciente. Si tengo una paciente con riesgo la voy a operar como siempre lo he hecho”, dice. El Dr. Gonzalo Rubio ginecobstetra perinatólogo, de la Unidad de Salud Sexual del Hospital San José, no objetor de conciencia y partícipe en la elaboración de la Norma Técnica Nacional, ilustra el cambio de paradigma:“ Vamos a tener que desestructurarnos y darnos cuenta que la última palabra la tiene la paciente. La mujer es la que decide, porque ella eventualmente podría decidir no interrumpir el embarazo. Eso queda limitado a que esté en un riesgo inminente de muerte y no pueda expresar su voluntad, como por ejemplo en estado de inconsciencia, donde hay que actuar para salvar la vida”. Esta causal no tiene límite gestacional. El equipo clínico debe decidir la técnica a aplicar.
SEGUNDA CAUSAL: INVIABILIDAD FETAL
Se estiman en 500 casos al año las muertes de fetos sobre las 22 semanas y de recién nacidos hasta los 7 días de vida, conforme a las estadísticas del Minsal entre 2005 a 2014. Siempre prima la evaluación de cada caso. De igual modo, la Norma Técnica precisa un listado de 11 patologías, entre ellas, la anencefalia, exencefálea y acráneo; gemelos acardíacos, atresía laríngea o traqueal. La atención se inicia con el diagnóstico de la patología congénita posterior a la sospecha ecográfica. La confirmación se deberá realizar en centros especializados de segundo o tercer nivel por parte de dos médicos especialistas que corroboren por escrito la inviabilidad fetal. Eso, más la decisión de la mujer por escrito constituye la causal. Si la mujer decide abortar, el equipo debe informar los procedimientos clínicos disponibles, riesgos, complicaciones y manejo del dolor. Se le solicitará a la mujer que firme el consentimiento informado, adjuntando el procedimiento elegido. Es conveniente que la información la entreguen en conjunto el médico y profesional psicólogo para evitar triangulación de las conversaciones.
TERCERA CAUSAL: VIOLACIÓN
Esta es la única causal que tiene límite gestacional: 12 semanas para mujeres de 14 años y más; y 14 semanas para niñas menores de 14 años, lo que se determina con una ecografía obstétrica. El médico debe preguntar a la mujer si desea ver o escuchar la ecografía, explicándole su derecho, pero no su obligación de hacerlo. El Dr. Gonzalo Rubio, que practicó el primer aborto legal y por orden judicial a una menor de 12 años, explica su criterio:“ Uno debería pedirles permiso a todas las pacientes si quieren escuchar latidos o ver imágenes. Independiente si acude por violación o no. Además, evaluar las vías, porque uno puede hacer ecografías tempranamente, pero no es necesario que sean transvaginales. Hay que comunicar todo lo que uno va a hacer y pedir autorización”. En cuanto al procedimiento en ese caso, el especialista practicó una aspiración endouterina.“ Lo más importante es lo que la mujer elija. Yo creo que en los casos de violación la aspiración es lo más aconsejable, porque es más rápido, es con anestesia y evita retraumatizar. Además se pueden obtener muestras para el juicio. Nosotros tratamos que ella estuviera sedada, que no recordara lo que le ocurría”, describe. En presencia de una mujer que relate haber sido violada, el equipo de salud tiene un plazo de 24 horas para entregar su informe a ella o a su representante legal y al jefe del establecimiento, señalando si se configura o no la tercera causal. El jefe del establecimiento tiene 24 horas para denunciar el hecho, de preferencia en Fiscalía. El equipo de salud no tiene competencias investigativas y en ningún caso sustituye a los tribunales ni a la Fiscalía en la comprobación de la ocurrencia del delito ni su autor, pero sí debe considerar el relato, idoneidad de los hechos para producir un