Los organismos que viven en él como bacterias, hongos, lombrices son bioindicadores infalibles cuantos más colonicen el terreno más productivo y sano será.
Ten en cuenta que: hay que nutrir el suelo, no a las plantas, ya que será el, el que pondrá al alcance de las plantas los nutrientes necesarios para su desarrollo.
4.- Enriquécelo con insumos
Cuando los cultivos muestran una deficiencia de algún micronutriente baja la resistencia de la planta. Así que, es preferible añadirlo de forma extra.
5.- Brinda seguridad a la superficie porosa del suelo contra las lluvias y la erosión
Esta protección se hace mediante la cobertura de malezas o por una siembra de cultivo de cobertura.
Las cubiertas vegetales minimizan los daños de las gotas de agua sobre el terreno y sus raíces disminuyen la escorrentía del terreno y las pérdidas de suelo por erosión.
6.- Asociación de cultivos
Con las asociaciones de cultivo se consigue fomentar la fertilidad del suelo y los efectos protectores ante plagas y enfermedades contra insectos depredadores. Para conseguir resultados y buena apariencia debes estar bien informado sobre tus plantas.
Ten muy al tanto todas estas indicaciones, mantén tu jardín con salud y recuerda que al igual que tú, las plantas son seres vivos que necesitan de cariño y atención, infórmate acerca de ello.