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VIAJES INCREÍBLES
llamada cuesta de enero es, de forma constante, uno de los periodos en los que más personas recurren a préstamos personales. No se trata de financiar consumo adicional, sino de reorganizar pagos, cubrir compromisos urgentes y mantener estabilidad en un contexto de alta exigencia financiera. A lo largo de su operación, Kueski, ha otorgado más de 35 millones de préstamos. Esta escala ha permitido identificar patrones claros sobre cómo las personas utilizan el crédito. Lejos de ser una respuesta impulsiva, el crédito de corto plazo empieza a consolidarse como una herramienta de planeación para resolver desequilibrios temporales sin comprometer el resto del año. De hecho, uno de los hallazgos más relevantes es que el crédito de corto plazo se está utilizando cada vez más como una herramienta de planeación. El 21 % de los usuarios de Kueski emplean estos productos para organizar sus finanzas personales, mientras que 36 % los utiliza para construir historial crediticio. En muchos casos, este primer paso tiene efectos de largo plazo: 71 % logra acceder posteriormente a otros productos financieros, y 20 % abre una cuenta bancaria por primera vez para recibir su préstamo, dando así su primer paso hacia la inclusión financiera formal.“ Cuando analizamos el comportamiento de nuestros usuarios durante la cuesta de enero, vemos que la mayoría no busca extender deudas, sino ganar tiempo y claridad para cumplir con sus compromisos sin desordenar el resto del año”, explicó Luis Rangel, Vicepresidente de Crédito en Kueski. A partir de esta experiencia, hay decisiones que marcan una diferencia clara cuando la presión financiera ya está presente: Priorizar antes de pagar. No todos los compromisos tienen el mismo impacto. Identificar cuáles son críticos y cuáles pueden ajustarse reduce decisiones impulsivas que suelen encarecer el costo financiero. Proteger la liquidez. Forzar el presupuesto para resolver todo de inmediato puede dejar a las personas sin margen de maniobra. Mantener flujo permite enfrentar imprevistos sin recurrir a soluciones más costosas. Usar el crédito para ordenar tiempos, no para ampliar el gasto. Cuando el financiamiento se utiliza con un propósito definido, plazos cortos y reglas claras, puede ayudar a absorber desbalances temporales sin comprometer los meses siguientes. Elegir herramientas transparentes. Productos sin penalizaciones por pago anticipado y con costos claros desde el inicio facilitan decisiones responsables y reducen el estrés financiero. En este contexto, plataformas como Kueski, destaca por su excelencia en producto con una calificación de 10 y una valoración de 5 estrellas en la CON- DUSEF, cumplen un rol específico dentro del ecosistema financiero: ofrecer opciones de corto plazo, sin avales ni penalizaciones por pago anticipado, que permitan a las personas administrar momentos de presión sin comprometer su estabilidad futura. La cuesta de enero no desaparece ignorándola. Pero cuando se enfrenta con información, criterio financiero y herramientas diseñadas para la realidad de las personas, puede transformarse en un punto de ajuste y aprendizaje financiero, no en un obstáculo permanente.